Guion de pastorela: La manta que llegó usada
Lectura original: https://relatoscortos.org/guion-de-pastorela-la-manta-que-llego-usada/
Una pastorela es una representación teatral de tradición cristiana en la que unos pastores intentan llegar a Belén para celebrar el nacimiento de Jesús, mientras el diablo busca desviarlos y un ángel los orienta. Esta obra es una creación contemporánea: no reproduce textos bíblicos, oraciones litúrgicas ni diálogos de pastorelas antiguas. La descripción general del género puede consultarse en la Nueva Escuela Mexicana Digital.
La manta que llegó usada: guion de pastorela
Reparto (cuatro voces):
- Amalia: pastora cuidadosa. Quiere entregar un regalo impecable.
- Gaspar: pastor de paso lento y humor tranquilo. Viaja con Amalia.
- Enredo: diablo que ofrece soluciones fáciles con condiciones escondidas.
- Albor: ángel que anuncia el nacimiento y acompaña, sin decidir por los pastores.
Utilería y espacio: una manta pequeña de tela que se pueda doblar y colocar sobre los hombros; un banquito firme; una mesa baja; una cesta vacía sobre la mesa, cubierta por un paño blanco pequeño, como símbolo escénico del pesebre; una estrella de cartón fijada a la pared detrás de la mesa. Vestuario sencillo para distinguir a los cuatro personajes. No hace falta representar al niño Jesús con otro actor ni utilizar iluminación especial, sonido o música. El centro es el camino; el banquito queda a un lado y la mesa de Belén al otro. Todos esos elementos están presentes desde el inicio.
Escena 1. Un regalo sin una arruga
(Amalia sacude con esmero la manta. Gaspar prueba unos pasos y camina algo más despacio. Albor se acerca.)
Albor: Pastores, en Belén ha nacido Jesús. Vayan a celebrar su llegada. No necesitan llevar grandes riquezas.
Amalia: ¡Pues llevaremos esto! La tejí durante varias noches. Mira, Gaspar: ni una arruga.
Gaspar: Tan bonita que me da miedo hasta mirarla. Pero dime una cosa: ¿Belén queda lejos?
Albor: Se llega dando pasos, no preguntándoselo al cielo.
Gaspar: Eso suena a que sí queda lejos.
Amalia: Podemos caminar sin detenernos. Si llegamos temprano, quizá alcancemos a dejar la manta junto al pesebre.
Gaspar: Iré contigo. Hoy traigo la pierna cansada; puedo caminar, pero no correr.
Amalia: Entonces caminaremos. Y tú, manta preciosa, vas a llegar como saliste.
(Amalia dobla la manta y ambos avanzan a paso moderado. Albor se aparta, sin salir del espacio de actuación.)
Escena 2. La ventaja de ir solo
(Enredo se planta en medio del camino y observa los pasos de Gaspar.)
Enredo: ¡Qué desfile tan pausado! ¿Van a Belén o están contando cada piedra del mundo?
Gaspar: Si fueran piedras, ya habríamos terminado. Hasta ahora contamos bostezos.
Enredo: Yo conozco el modo de llegar primero. Amalia, camina cinco pasos grandes hacia la estrella. Tú sí tienes piernas rápidas. Tu compañero puede descansar en ese banquito.
Amalia: ¿Y luego lo espero?
Enredo: ¿Esperarlo? La gente solo recordará quién llegó antes. Presentas tu manta perfecta, recibes las felicitaciones y asunto arreglado.
Gaspar: Ve si quieres. No quiero detenerte.
Amalia: No tardaré. Tú siéntate un momento.
(Gaspar se sienta voluntariamente. Amalia da cinco pasos largos hasta acercarse a la mesa. Levanta la manta para imaginar dónde colocarla, pero se queda quieta. Mira atrás: Gaspar continúa sentado lejos.)
Enredo: ¡Magnífico! Ganaste la carrera que nadie organizó.
Amalia: Dijiste que era un atajo. Lo único que hice fue dejar a Gaspar atrás.
Enredo: ¡Por supuesto! Si lo llevas contigo, vuelves a ir despacio. Matemáticas del camino.
Amalia: Se suponía que íbamos los dos. Me apuré tanto por llegar que olvidé con quién quería compartirlo.
(Amalia vuelve sobre sus cinco pasos. Gaspar se incorpora despacio.)
Gaspar: Has hecho el camino de ida y vuelta. ¿Sirvió para algo?
Amalia: Para tardar más. Perdóname. No debí decidir por ti que te quedabas.
Gaspar: Acepto la disculpa. Y acepto caminar juntos, si podemos descansar una vez más.
Enredo: Qué desperdicio de piernas rápidas.
Albor: Nadie les ha pedido llegar primeros. El camino todavía es suyo.
Escena 3. Una manta menos perfecta
(Gaspar se sienta otra vez. Amalia tiene la manta doblada sobre los brazos.)
Gaspar: Ya puedo seguir en un momento. Solo tengo frío mientras estoy quieto.
Amalia: Podría cubrirte con la manta… aunque es el regalo y se va a arrugar.
Enredo: ¡Una tragedia de tela! Tengo una solución mejor: tú guardas el regalo, Gaspar espera aquí y, cuando se sienta fuerte, que llegue por su cuenta.
Gaspar: No me gusta quedarme, pero tampoco quiero estropear lo que tejiste.
Amalia: A mí tampoco me gusta elegir entre la manta y tú.
Enredo: Por fin alguien me entiende. Un regalo nuevo no debe tocar hombros cansados.
(Amalia duda. Da un paso hacia Belén con la manta doblada. Se detiene, regresa y la extiende sobre los hombros de Gaspar.)
Amalia: La hice para celebrar un nacimiento, no para vigilarla todo el camino. Úsala mientras descansas.
Gaspar: Ahora sí está calientita. Y ahora sí se arrugó.
Amalia: Ya me di cuenta. Me costó decidirlo, ¿sabes?
Gaspar: También me costó admitir que necesitaba parar.
Enredo: Todavía podemos salvar las apariencias. Al llegar, doblan la parte arrugada hacia dentro y dicen que jamás la usaron.
Amalia: ¿Mentir por una arruga?
Enredo: No lo digas así. Yo lo llamo «presentación elegante de los hechos».
Gaspar: Pues yo llamo «manta usada» a una manta que me ha quitado el frío.
Amalia: Si nos preguntan, diremos eso. No sé si será el regalo más bonito que llegue a Belén, pero será el nuestro.
(Gaspar se levanta con calma; devuelve la manta y ambos avanzan juntos, ahora con pasos cortos. Enredo los sigue un momento y se queda atrás.)
Escena 4. Belén
(Albor se sitúa junto a la estrella. La cesta cubierta permanece sobre la mesa, como símbolo del pesebre. Amalia y Gaspar llegan juntos.)
Albor: Bienvenidos. Han llegado al lugar que buscaban.
Gaspar: Pensé que mis piernas no acabarían nunca el camino.
Amalia: Y yo pensé que traería una manta sin estrenar. En cambio, la usamos para seguir juntos.
Albor: Pueden acercarse. Aquí celebramos el nacimiento de Jesús.
(Amalia deposita la manta doblada junto a la cesta, sin tapar el símbolo del pesebre. Los pastores guardan un breve silencio.)
Gaspar: Tiene una esquina arrugada.
Amalia: Y una historia que contar. Feliz Navidad, Gaspar.
Gaspar: Feliz Navidad, Amalia.
(Enredo asoma desde el camino.)
Enredo: ¿De verdad nadie va a premiar al primero que llegó?
Amalia: Tú llegaste antes que nosotros. Si quieres, gana tú.
Enredo: ¡Pero mi premio era hacerlos discutir!
Gaspar: En eso quedaste segundo. Nosotros ya discutimos, nos escuchamos y terminamos el camino.
(Enredo se retira contrariado. Albor acompaña con la mirada a los dos pastores, que permanecen juntos ante la mesa. Fin.)
Guion original: Shyvirelle.
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