Estrellita de oro

¿De qué trata?: Una historia que muestra cómo la envidia puede ser capaz de acabar con el triunfo en el amor de la gente buena. Sin embargo, la verdad y el bien siempre sale a la luz, tal y como sucedió con la hija del rey y su estrella.

Personajes: El rey, hija del rey, Esposa del Rey, Hija de la esposa del rey

Érase una vez, un rey, el cual era viuda y tenía una hija que la conocía porque era muy hermosa. Después de unos años de que el rey perdiera a su esposa, conoció a otra mujer, con la cual decidió casarse, mujer que tenía a su vez una hija con gran belleza física, igualmente.

Después del matrimonio, esta mujer se volvió muy maléfica con la hija del rey, pues la envidia le carcomía la vida al ver que la hija de su esposo, era mucho más bella que la suya, uno de sus castigos diarios por ello, era mandarla a lavar todos los días en el río.

La hija del rey se resignaba y le hacía caso, ya que sabía que su padre adoraba a esta mujer y no quería agregar a esta vida de pareja, un disgusto. Un buen día, mientras la hija del rey lavaba, a una mujer que se encontraba a su lado, se le perdió un anillo.

-Oh no, se me ha caído mi anillo,  ¡no puedo creer esto! Ayúdame joven a recuperarlo, es que tengo muy mala vista y sé que por mí misma no lo encontraré.

-No se preocupe señora, dijo la hija del rey, por lo que se sumergió en esta agua sucia y también muy fría. El anillo no aparecía y fue tanto lo que nado en lo profundo que terminó golpeándose en la frente.

Por fortuna, este golpe valió la pena, pues con este dio donde estaba el anillo, recuperándoselo a esta mujer. Sin embargo, sucedió algo bien raro y fue que en el sitio donde la hija del rey se había golpeado, empezó a notársele una cicatriz en forma de estrella.

Cuando ella llegó a casa, la madrastra le pregunto – ¿Qué es lo que llevas en la frente?

La hija del rey le explicó lo sucedido y afirmó no saber cómo había ocurrido la aparición de esta estrella.

Ok, entonces mañana tu no irás a lavar, sino que irá mi hija. ¿Entendiste? Le dijo a su hija.

¿Yo? Jamás iré a lavar, que vaya ella como siempre.

¿Vas a dejar que tu hermana tenga algo que tu no tienes? Vas a ir quieras o no.

Al otro día, la hija de la esposa del rey fue al rio pero como no había manera de que se decidiera a entrar al agua dado que era agua sucia y muy fría, la mamá llegó para hacerla meter la cabeza a la fuerza.

Al sacar la cabeza, la madre gritó atónita y la hija se asustó por ese grito de susto de su madre y era porque en lugar de una estrella, en su frente había salido una marca de rabo de burro. Entonces le dijo: -Nos vamos rápido al médico, tienes que borrar eso de tu frente.

La hija lloraba, al entrar a la consulta el médico le informó que lo mejor era cubrirlo con un velo y así lo hicieron.

Con el velo hicieron creer al pueblo que el príncipe le había propuesto matrimonio, cuando lo real era que quien poseyera la estrella era la elegida. Un día precipitado, los caballos quisieron defender a la hija del rey y a la otra joven le quitaron con traspiés el velo, donde se vio la cola de burro y quedó en evidencia quién se iba a casar.

Se tomaron de la mano y fueron muy felices.

princesa photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 0 Average: 0]

Las cabritas y el toro

¿De qué trata?: Un toro se divierte todos los días jugando con sus amigas, las pequeñas cabras. Hasta que un perro entrometido lo hace dudar de esa gran amistad.

Personajes: Cabritas, Toro, Perro vagabundo

Moraleja/Conclusión: Hay cosas que son más importantes que el que dirán, como la amistad. No vale la pena perder a las personas que de verdad te quieren, por complacer a los que no te conocen.

Este era un toro enorme y de cuernos muy afilados, que todo el día se la pasaba jugando en el campo con sus amigas, tres pequeñas cabritas que no le tenían miedo. Esto ocurría por que los cuatro habían sido criados juntos desde que eran pequeños y desde luego, su amistad se remontaba a entonces.

Todos los días pastaban juntos, corrían de un lado a otro y por las noches se acurrucaban los unos contra los otros. La cabritas estimaban al toro y se sentían protegidas con su imponente presencia.

Se podía decir que no había nada que él no fuera capaz de hacer por ellas.

Un día, los animales se estaban divirtiendo como siempre cuando un perro vagabundo pasó cerca de ahí. El can se quedó muy sorprendido al mirar la escena que ante él tenía. No podía comprender como ese fuerte toro, con su ruda apariencia y su enorme tamaño, se contentaba con andar al lado de tres cabritillas tan insignificantes.

Pero los días pasaron y todo el tiempo era lo mismo. Para el perro, aquella situación no tenía sentido, de modo que llamó al toro cuando sus amiguitas no estaban mirando.

—Oye amigo toro, he notado una cosa y disculpa que me meta —dijo él—, pero es que no puedo entender, ¿qué haces perdiendo el tiempo con esas tres cabritas pequeñas? ¿Por qué eres amigo de ellas?

—¿Y por qué no? Nos conocemos desde pequeños —respondió el toro—, son buenas cabritas.

—Eso no lo dudo —dijo el perro—, pero es ilógico que te juntes con ellas siendo tú un animal tan grande y fuerte, que podría fácilmente darse a respetar con cualquiera. Pero eso no sucederá si manchas tu imagen jugando con esas tontas. Los otros animales pensarán que eres débil y estúpido, y se aprovecharán de ti.

—¿Tú crees? —preguntó el toro, preocupado.

—Claro. A mí no me ves jutándome con gatos torpes e indefensos, ¿verdad? Arruinaría mi reputación —añadió el perro con pomposidad.

Lamentablemente, las mezquinas palabras del perro surtieron efecto y el toro decidió alejarse de sus buenas amigas, por miedo a lo que los otros animales pudieran decir.

Ahora se paseaba solo por el campo, confiando en infundir respeto a los demás. Y ciertamente lo infundía, por qué nadie se le acercaba.

El toro comenzó a sentirse muy solo. Extrañaba a sus amigas y los ratos felices que pasaban. Ahora era muy temido por el resto de los animales, pero de nada le servía tener su respeto (infundido por el temor), si no era feliz. Comprendió que antes tenía suerte de contar con la amistad de aquellas humildes cabritas y quiso recuperarla.

Por suerte para él, ellas no le guardaban rencor y aceptaron muy gustosamente su compañía como antes. Y así, continuaron jugando todos juntos por el resto de sus días.

Y nunca más se dejó llevar el toro por opiniones ajenas, pues mientras estuviera contento y al lado de animales que lo querían de verdad, ¿qué importaba lo que los otros dijeran?

toro photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 0 Average: 0]

El patito feo

¿De qué trata?: Un patito nace totalmente diferente a sus hermanos, éste es gris y muy feo, por lo que siempre era rechazado por su misma especie. Al decidir viajar a otra laguna, pasa el tiempo y descubre una gran sorpresa, su rostro ya no era el que se imaginó.

Personajes: Patito feo, Mamá pata, hermanos patitos

En lo más bajo del campo, entre la pradera escondida y altas colinas donde traspasaba a su lado una bella laguna y donde se visualizaba un nido de muchos huevos, está la mamá Pata, ligeramente sentada sobre los demás huevos, dándoles calor a cada uno de ellos, pues quería que nacieran con el calor de su madre.

Crac! Crac! Empezó a abrirse el primero huevo, seguidamente los demás, mostrando a cada uno de los patitos que salían de las cáscaras con sus pequeñas cabezas. ¡ya va!, dice la mamá pata, pero ¿qué es esta ave gris fea que aparece aquí? Totalmente sorprendida. Mis demás patitos no son como este.

Unos días después, mamá pata iba caminando por toda la extensión de la laguna con todos los patitos, quienes flotaban de forma genial, inclusive el feo pato gris lo hacía junto a ellos. Un buen día, llegaron al corral de los patos. Sin embargo, los demás empezaron a mirar al pato gris con desprecio…

Oh no, ahí viene otra cría, con un pato bien feo, como si no fuera suficiente con los que tenemos aquí. Sáquenlo, no queremos a ese pato.

Todos los patos se lanzaron en contra del patito gris, uno por uno, dejándoles algunos picoteos en el cuello mientras lo empujaban al mismo tiempo, de un lado a otro. Mamá pata, trató de darle protección al patito feo diciendo: déjenlo tranquilo, él también es mi hijo, son muy malas aves si saben que él no le hace ningún daño a ninguna de ustedes.

Esto, no sirvió de nada, pues los desprecios para con el patito gris, seguían y lo trataban mal constantemente. Será mejor que se vaya bien lejos de aquí, dijo la mamá pata porque no sé de qué serían capaz estos patos malos.

El patito feo saltó el cerco y empezó a viajar tan rápido como su cuerpo lo dejaba. Tiempo después, durante el otoño, las hojas resplandecían con color en todo el bosque y una tarde, durante la puesta de sol, unos cisnes sorprendidos dejaron saber: Oh que lindo ser como estas hojas resplandecientes.

El patito feo suspiró y esperó el invierno, los días se sentían tristes y desolados. Con todo y ello, el patito tuvo que nadar en toda esa agua helada para buscar qué comer.

Durante la primavera, el sol volvió a llenar los andenes y a calentar las plantas. Las alas del patito feo eran más fuertes y más grandes. Empezó a batirlas con su cuerpo varias veces, hasta que llegó al aire. Se consiguió un par de cisnes que nadaban en un estanque y dijo: quiero ir con ellos, me acercaré.

Al mirarse en la laguno, vio su reflejo y pudo darse cuenta que su rostro y su cuerpo gris ya había cambiado por completo, era un hermoso cisne blanco. De pronto unos niños llegaron al jardín y al verlo empezaron a gritar:

¡Un cisne nuevo! Es el más hermoso que he visto aquí.

El cisne se sintió conmovido por tal hecho y con felicidad pensó: Jamás me imaginé tener tanta dicha después de ser el patito feo.pato photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 0 Average: 0]

El soldadito de plomo

¿De qué trata?: Una trama donde se muestra la vida nocturna de los juguetes de un pequeño que se centraba en batallas de soldaditos de plomo, pero uno de ellos mutilado y con muchas ganas de vivir hizo hasta lo imposible por conseguir el amor de su bailarina.

Personajes: Soldadito, Bailarina, Niño

Había una vez, un pequeño que tenía una gran cantidad de juguetes, él los guardaba todos en su habitación y mientras pasaba el día, su diversión se trabaja de jugar horas y más horas con ellos. Dentro de sus juguetes favoritos se encontraba el de crear una guerra con sus pequeños muñecos soldaditos de plomo.

El pequeño, los colocaba unos frente a otros y le daba inicio a la batalla. Cuando le regalaron los juguetes, él pudo darse cuenta que a uno de ellos le faltaba media pierna y se dijo que podía haber sido por un defecto en su fabricación.

Sin embargo, mientras realizaba cada batalla, el soldado mutilado siempre permanecía en primera línea, defendiendo a los soldados de la parte trasera y el que se hacía ver como el soldado más valiente y aguerrido. No obstante, el pequeño que jugaba lo que no sabía era que cada uno de sus juguetes cobraba vida durante las noches y empezaban a hablar entre ellos y en ocasiones, al colocar de forma ordenada a todos los soldados metía al soldado mutilado entre los demás juguetes si darse cuenta.

Fue por estas equivocaciones, que el soldadito de plomo, tuvo la oportunidad de conocer a una bella bailarina, la cual también era de plomo y empezaron a establecer una bonita amistad. Poco a poco, sin darse cuenta, el soldadito empezó a sentir algo más que amistad por la bailarina, de modo que con cada noche compartían tanto que ya no encontraba cómo hacer para declararle todo lo que sentía por ella.

Cuando el pequeño, dejaba el soldadito mutilado con los soldados éste extrañaba sus conversaciones con la bailarina y cuando se quedaba cerca de ella, el miedo se apoderaba de él cuando quería hablarle sobre lo que sentía. Todo ocurría con rapidez, hasta que una noche el diablo estalló y le dijo: Tú, soldado de plomo, ¡deja de ver a mi bailarina!, fue entonces cuando el soldadito se sintió avergonzado y la bailarina llegó para consolarlo.

No le hagas caso a lo que te dice ese mal hombre, lo único que tiene es envidia. A mi me gusta mucho, hablar contigo. Los dos se gustaban pero ninguno se atrevía a dar el siguiente paso, declararse su amor.

Un día una fuerte borrasca llevó al soldado mutilado a la inundación y fue tragado por un pez, que por buena suerte tuvo indigestión y al poder salir despedido por su boca, fue encontrado por la hermana del niño, quien decidió colocar al soldadito en su repisa de chimenea, justamente al lado de su bailarina, quien pensaba que no volvería a ver a su soldado.

¡Pobrecito, cuántas aventuras has pasado desde que no te veía!, dijo la bailarina y fue entonces cuando él le explicó todo lo que le había sucedido, finalizando su historia con el milagro que ha sido encontrarla de nuevo para ser felices juntos, pues el amor era algo que no podía ocultar más. Ella lo aceptó y vivieron felices por siempre, uno al lado del otro.

soldado photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 0 Average: 0]

Los Tres Cerditos

¿De qué trata?: Por ser perseguidos por el lobo del bosque, los 3 cerditos se prepararon para preparar sus propias casas y así salvarse de éste. Sin embargo, no todo sale como ellos quieren, a excepción del tercer cerdito que era más responsable y precavido.

Personajes: Lobo, los 3 cerditos

En lo profundo del bosque, vivían 3 hermanos cerditos quienes a toda hora se encontraban huyendo del tenebroso lobo, que solo los buscaba para comérselos.

Es por ello que para escapar de las garras del lobo, los cerditos decidieron construir una casa, el primer cerdito hizo una con paja, uso este material para poder terminar rápido y continuar jugando.

El segundo cerdito prefirió hacer su casa de madera, pues al ver que su primer hermano ya había terminado, quiso darse prisa para jugar con él.

Pero el tercer cerdito, era el que más había tardado en la construcción que estaba haciendo, él estaba haciendo su casa de ladrillo, pues para él era importante que fuese una cosa bien segura para todos, repitiéndole una y otra vez a sus hermanos, ya verán lo que hará el lobo con sus casas, no son para nada resistentes, quienes hicieron caso omiso por estar divirtiéndose.

El lobo salió y empezó a perseguir al primer cerdito, quien llegó hasta su casa de paja. Sin embargo el lobo sopló, sopló y sopló hasta que la casa de paja se derrumbó.

Después el lobo siguió persiguiendo al cerdito en lo más dentro del bosque, quien corrió para buscar y llegar hasta la casa de su hermano, el segundo cerdito. Al llegar a su casa, igualmente el lobo sopló, sopló y sopló hasta que la casita de madera se derribó.

Los 2 cerditos fueron en busca de su tercer hermano, quienes sabían que tenía mayor protección, pues este se había dedicado con mayor hincapié a la construcción de una casa mucho más fuerte. Corrían y corrían, hasta que llegaron a la casa de ladrillo, casi sin aliento.

El lobo se había encontrado muy cerca de ellos tiempo antes de que lograran conseguir la casa del otro cerdito. Cerraron la puerta inmediatamente y se metieron en lo más profundo de la casa asegurando todas las puertas y las ventanas.

Mientras ellos estaban asustados, el lobo se encontraba rondando la casa, buscando cualquier punto donde pudieran entrar, pero lo que se le ocurrió fue conseguir una escalera bien larga para treparse por el tejado y poder colarse por la chimenea.

Sin embargo, como es bien precavido, el tercer cerdito había puesto al fuego en la chimenea, una olla con agua. Mientras el lobo descendía se resbaló en la pared de la chimenea y cayó en el agua hirviendo, por lo que se escaldó.

Como pudo, volvió a salir de la casa, manifestando su dolor con unos terribles aullidos, tan altos que todos los animales pudieron escucharlo y corrieron a ver que estaba pasando. Después de esto, logró ver días después a los cerditos, pero se dice que nunca más quiso volver a comer ni siquiera a perseguir a quien para él, eran los peores animales.

El lobo pudo aprender que de la maldad no quedaba más que heridas en él, por lo que desde ese momento decidió empezar a ser feliz con su comida y teniendo buenos amigos en todo el bosque.

cerdos photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 1 Average: 5]

El ratoncito que no escuchó a su padre

¿De qué trata?: Un ratón sale de su ratonera sin escuchar las advertencias de su padre. Pronto se dará cuenta de por qué son tan valiosos los consejos de los mayores.

Personajes: Ratón, Papá

Moraleja/Conclusión: Nunca desprecies los consejos que te brinda alguien con experiencia, pues podrían salvarte de caer en la desgracia antes de que sea demasiado tarde.

Todos los días antes de salir a la escuela, el ratoncito tenía a su padre encima de él, haciéndole las mismas advertencias de siempre. Algo que él encontraba tedioso.

—Antes de salir, fíjate si el gato anda cerca, pues no quiero que te de caza por andar de distraído.

—No te demores tonteando por los rincones, alguna de las personas que vive en la casa te puede ver.

—Come aquí en la casa para que no te de hambre afuera, por qué quien sabe hasta cuando vayas a encontrar comida.

—Si te topas con un objeto extraño en el camino, no lo toques y pasa de largo. No sabes lo que son esas cosas.

Aquellas advertencias tenían muy cansado al ratón que por cierto, era indisciplinado como él solo y lo único que le importaba, era jugar y perder el tiempo. Así que rara vez escuchaba realmente a su papá y hasta el momento, había tenido suerte de no ser atrapado por andar tan distraído.

Aquella mañana, como de costumbre, su padre comenzó a darle montones de consejos antes de que se marchara a la escuela. Pero esta vez, el ingrato hijo no pudo soportarlo más y se lo echó en cara.

—¡Estoy cansado de tus consejos! Ya no soy un niño y no, no voy a escuchar nada de lo que digas. Siempre es el mismo cuento —le espetó groseramente—, me voy y déjame tranquilo.

Así que el ratoncito salió de la casa tan campante.

En el camino al colegio, se encontró con un extraño mecanismo, lleno de metal y resortes, pero con un trozo de jugoso queso en la punta que le hizo agua la boca. Eso que estaba mirando, era una trampa para ratones, pero claro que él no lo sabía por qué jamás en la vida había visto una.

—No creo que sea peligroso —se dijo a sí mismo—, además tengo mucha hambre. ¡Qué demonios! —y sin ningún cuidado, tomó en sus manitas el queso para zampárselo de un bocado.

Pero he aquí que cuando lo hizo, el mecanismo se activó y lo atrapó bajo una gruesa vara de metal, de la que el pobre animalito ya no pudo salir. Irónicamente, recordó que en alguna ocasión su papá también le había advertido sobre aquello.

—Aléjate de lo que no conoces, aunque prometa algo bueno para ti. A veces los humanos ponen señuelos en sus trampas para acabar con nosotros —le había dicho.

En ese instante, el ratoncillo se lamentó.

—¡Qué tonto he sido al no escuchar sus consejos! Si tan solo no hubiera sido tan arrogante, ahora mismo no estaría en peligro.

Por suerte, su papá lo había seguido desde casa y en menos de un minuto, logró retener el mecanismo lo suficiente como para sacarlo de ahí. Los dos volvieron a la ratonera, aliviados y desde ese entonces, el pequeño ratón prometió que nunca volvería a echar en saco roto las advertencias del mayor.

Ahora era un animal juicioso, que respetaba y quería a su padre.

ratón photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 1 Average: 5]

El enano saltarín

¿De qué trata?: Un enano que a cambio de bienes va cumpliendo las peticiones del rey a través de la mujer, dejando la codicia en primer lugar y quien resultó estafado por las condiciones de la vida.

Personajes: El enano saltarín, la mujer jóven, el padre granjero y el rey

En una era antigua, un buen rey empezó a pasear por todas sus tierras alrededor de una aldea en la que a su vez vivía un molinero con su hija. El rey, empezó a interesarse por ella y al enterarse el padre molinero, quiso mentir para darse importancia, diciendo que su hija era la más bella pero también era una mujer que convertía la paja en oro, al hilarla con una rueca.

Al escuchar esto, el rey quedo más enamorado y no lo dudo en llevársela al palacio donde él vivía. Después que estaban en el castillo, el rey ordenó que llevaran a la joven a una habitación completa llena de paja, donde a la vez se encontraba una rueca.

“Mujer, tienes hasta el alba para hacerme saber que lo que tu padre decía acerca de ti, de convertir la paja en oro”, si no lo haces serás desterrada de mi palacio”.

La joven empezó a llorar desconsolada y apareció un enano, quien le ofreció hilar la paja en oro si ella le daba su collar. Ella sin pensarlo, entregó su collar y en un abrir y cerrar de ojos tenía el enano el collar en sus manos. Toda la habitación empezó a brillar en oro.

El rey entró a la habitación y vio todo en oro, por tanto se quiso guiar por la avaricia, entonces replicó: Veremos si puedes hacer el mismo proceso de convertir todo en oro, en otra habitación a la que te llevaré donde hay mucha más paja que esta.

Ya la joven se encontraba totalmente desesperada, ya que sabía que eso sería imposible de cumplir, el enano ya no estaba, fue entonces cuando el enano apareció en una esquina y le dijo: ¿ mujer qué me darás si te hilo la paja en oro? Ella respondió: solo tengo una sortija para ofrecerte a cambio de ese gran favor.

Fue a la habitación y nuevamente, el enano comenzó a convertir todo en oro. Después que el rey entró, vió esa sorpresa de tener todo el oro teniendo la codicia de su lado, por lo que afirmó: repetirás lo mismo que has hecho en las dos habitaciones y si lo haces, sin duda serás mi esposa. Para él, ella era la mujer con esta dote que no encontraría en otra.

Al saber esto, la mujer seguía llorando sin saber que haría ahora. El enano volvió a salir en su frente y le dijo: ya sabes, qué me puedes dar a cambio si te hago lo que el rey pide? Ya no tengo nada que ofrecerte, dijo la joven pues ya de verdad te he dado todo a cambio de esto. Ok como no tienes nada, me darás tu primer hijo, dijo el enano.

La mujer aceptó ese trato y dijo dentro de ella: “quién sabe si de verdad pueda tener hijos”. Al entrar el rey, sus ojos brillaron y empezó a organizar la boda. Un año después se dieron cuenta que no podía tener hijos, fue entonces cuando su calma volvió y vivieron felices para siempre.

Enano photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 1 Average: 5]

El ratón de campo y el ratón de ciudad

¿De qué trata?: Un ratón de ciudad invita a su primo del campo a su casa para mostrarle sus lujos. Pero pronto se dará cuenta de que una vida acomodada como la suya, no hace siempre la felicidad.

Personajes: Ratón de campo, Ratón de ciudad

Moraleja/Conclusión: No vale la pena llevar una vida opulenta si para ello, tienes que desempeñar actividades peligrosas. Los placeres de la vida son los más sencillos y puedes disfrutarlos sin necesidad de arriesgar la vida.

Había una vez dos ratones que aunque eran primos, no podían ser más distintos el uno del otro. El primero de ellos vivía en la campiña con gran sencillez. Se levantaba temprano para buscar su comida y por la noche dormía calientito en un establo lleno de heno. El segundo era un ratón de ciudad que no se había contentado con vivir en cualquier lugar.

Él habitaba en un gran palacio, lleno de sirvientes y miembros de la realeza, donde todos los pisos estaban hechos de mármol puro y las puertas tenían chapas de oro. Podía buscar alimento a cualquier hora que quisiera y descansar detrás de las lujosas paredes.

Un día, el ratón de campo invitó a su amigo a pasar unos días con él y este aceptó.

Cuando llegó, le ofreció lo único que tenía en su casa, espigas de trigo y cebada que había recogido de las cosechas. Pero el sofisticado ratón las miró con desdén:

—¿De verdad esto es lo único que tienes para comer? ¡Pobre primo mío, tú sí que llevas mala vida! Me parece que lo mejor es que seas tú mi invitado para que veas lo que es bueno. Mañana nos regresamos los dos a la ciudad.

Y dicho y hecho, los ratoncitos emprendieron el camino hacia el palacio al día siguiente.

Allí, el ratón de la campiña se quedó deslumbrado por lo bello que era todo. Por los mayordomos con librea, las princesas que iban de un lado a otro y los adornos tan distinguidos que adornaban sus habitaciones.

Pero lo que más le impresionó, fue ver la abundancia de comida que había en las cocinas. Mesas repletas de pan, quesos, miel, higos, frutas y carne de todo tipo, que le hicieron agua la boca con solo verlos. Su primo sonrío presuntuosamente y lo urgió a que se sirviera.

—¡Tenías toda la razón, querido primo! ¡Qué afortunado eres por poder disfrutar de un banquete como este todos los días! —exclamó, agarrando un enorme pedazo de queso— En cambio yo, ¡que vida miserable he llevado sin saberlo! ¡Qué mala suerte la mía!

En eso entraron unos criados y los ratones tuvieron que esconderse, asustados de que los mataran por hurtar entre su comida. Pasaron horas ocultos en un agujero, hasta que horas después, pudieron salir por un poco de higos.

Pero no habían terminado de tomar unos trozos de la fruta, cuando más criados entraron a toda prisa y tuvieron que correr de nuevo.

Así sucedió dos o tres veces más, hasta que el ratón de campo se hartó de aquello y decidió volver a su casa. Su primo se quedó desconcertado al escucharlo.

—¿Por qué te vas? ¿No ves toda la comida qué tenemos aquí a nuestro alcance? Solo debemos esperar un poco más a que los otros se vayan…

—Yo paso de eso —dijo el ratón humilde—, podré tener solo trigo y cebada para alimentarme, pero al menos no tengo soportar que nadie me persiga para matarme. Prefiero comer cosas simples pero contento.

mouses photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 0 Average: 0]

El valor de la verdad hará encontrar el amor.

¿De qué trata?: Una historia que permite conocer cómo la verdad ayuda a una jóven humilde a encontrar el amor de su vida y con el que siempre soñó.

Personajes: Príncipe, Jóven humilde

Hace una buena cantidad de años, un gran príncipe se motivó a buscar la esposa más atractiva e inteligente, de forma de poder tener su pareja para el reino. En su alrededor, todas las jóvenes se encontraban ansiosas de poder ser esa mujer.

El principie tenía una tarea ardua al tener que buscar a la gran princesa, pues todas querían decir SI. Después de varios días rondando el asunto, él había pensado en cómo escogerla y debía ser la muchacha más rica o más bella, o quizás la más inteligente, justo esa era la decisión que estaba tratando de tomar y fue entonces cuando se decidió a escogerla según un nuevo método.

Al reunirlas a todas, les indicó: – Les daré una semilla a cada una para que la planten. Y, dentro de 6 meses las volveré a reunir, para ver la que me traiga la más hermosa flor se quedará conmigo como princesa.

Todas las muchachas del pueblo eran distinguidas, excepto una joven, la cual era humilde y servía como cocinera dentro del palacio. Esta joven era muy linda, con cabello largo y con ojos claros. Sin embargo, su ropa era vieja y manchada, pero sin importarle esto, también decidió aceptar la semilla que el príncipe le ofreció, plantándola en una vieja maceta a base de barro.

Su sueño era casarse con el príncipe, no por ser princesa, sino porque siempre había estado enamorada de él. Cada semana regaba la planta, incluso varias veces al día, de forma que se convirtiera así en una hermosa flor.

Al mismo tiempo, mientras la regaba le cantaba canciones muy dulces y la cuidaba del frío de la noche. Sin embargo, la flor no terminaba de salir, así pasaron los 6 meses y su semilla no logró germinar.

Cuando el príncipe llegó, empezó a apreciar cada una de las flores, sin decidirse por ninguna, pues no le parecían interesantes. Hasta que llegó a la joven humilde y le preguntó: ¿por qué tu flor no ha germinado?

Señor príncipe, no se que decirle, afirmó la joven. La plante con mucha dedicación y amor, pero el esfuerzo fue inútil a pesar de los cuidados. De verdad, lo siento mucho.

El príncipe sonrío y muy feliz acercó la mano de la joven a la suya diciéndole: No te preocupes, tú serás mi esposa.

Todas las mujeres estaban extrañadas por lo sucedido y comenzaron a cuchichear ¿Será su esposa? Debe ser una broma.

El príncipe la tomo de la mano y la reafirmó como su prometida entre la multitud. Después de eso, él empezó a explicar el por qué: siempre supe que la mejor cualidad que tenía una mujer era la sinceridad. Ella ha demostrado ser completamente honesta conmigo y no ha tratado de engañarme.

-Les he dado semillas estériles y ella ha sido la única que no ha tratado de engañarme suplantando la semilla. Fue la única que pudo venir y demostrarme la verdad.

Me siento muy feliz por la mujer que he conseguido.

princesa photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 1 Average: 5]

La gallinita roja

¿De qué trata?: Una gallinita encuentra unos granos de trigo, e invita a sus amigos del granja plantarlos pero sus amigos se niegan y ella debe hacer el trabajo sola.

Personajes: La gallinita, El cerdo, El ganso, El pavo, La cabra.

Moraleja/Conclusión: Nos enseña a valorar el trabajo y esfuerzo de las personas, al mismo tiempo que nos da una lección sobre lo que les pasa alas personas flojas y con poca moral.

En una granja muy tranquila una gallina se había encontrado unos granos de trigo, pensó que si los comía se quedaría con hambre así que decidió plantarlos, pero esto sería una tarea dura para una pequeña gallina, por eso invito a sus amigos de la granja para tan ardua tarea.

—Yo estoy muy agotado— Dijo el cerdo

— Yo no puedo me duele el pico — Dijo el ganso

— La verdad señorita me encuentro indispuesto — Contesto el pavo

— Yo me encuentro muy enfermo — Agrego la cabra.

La pobre gallinita solita tuvo que buscar primero el mejor suelo para plantar, sabía que lo ideal para todo grano era trabajar la tierra, a pesar de no estar acostumbrada a cargar mucho peso como pudo comenzó a remover la tierra con algunas herramientas.

Luego de arar la tierra procedió a tomar cada grano y depositarlo en un hoyo, una vez terminada esta labor tomo la regadera le dio agua a la tierra para alimentar los granos de trigo.

Con el tiempo las plantas surgieron, la satisfacción de la gallinita era enorme, día tras día se encargaba de cuidar su plantación, hasta que el momento de la cosecha había llegado, pero nunca podría recoger todo el trigo ella sola, pensó que esta tarea la haría mejor con sus amigos, a quienes les ofrecería parte de la cosecha.

— Yo me encuentro ocupado — Dijo el cerdo.

— Mi esposa no me deja salir— Dijo el ganso

— Te ayudaría pero se me presento un inconveniente — Le comento el pavo

—Ya me encuentro mejor gallinita pero mu cadera no la aguanto — se excusó la cabra.

No había de otra, tras varias horas la gallinita pudo recolectar todo el trigo aunque esto le tomo casi todo el día, pero venia la parte más divertida, era el momento perfecto para moler el trigo, sus amigos era más fuertes y quizás esta vez podrían ayudarle.

— No puedo tengo que salir— dijo el cerdo

— Lo lamento me duele un ala — Dijo el ganso

— No se usar esa maquinaria gallinita— Se excusó el pavo

— Yo no puedo hacer mucho esfuerzo— Le dijo la cabra.

Nuevamente pero sin lamentarse la gallinita comenzó a moler el trigo, una ardua labor, después de trillar el trigo, comenzó a moler, luego de un par de horas ya tenía suficientes sacos como para hacer pan para toda la temporada.

Comenzó a trabajar en la cocina, horneó pan, hizo algunos pie de manzana, pasteles, tequeños, todo lo que se le ocurrió para complacer a sus hambrientos pollitos. Esta vez se le ocurrió una pequeña broma para sus amigos preguntándoles si querrían comer de lo que había preparado.

— Yo por supuesto que soy tu amigo — Dijo el cerdo con gran interés.

— Me apunto ya que nos conocemos desde siempre— Dijo el ganso

— Me gustaría probar algunos pasteles — Dijo el pavo

— Pensé que nunca me invitarías, estoy muy hambrienta — Dijo la cabra.

— Para ninguno ni una pizca de pan, ya que cuando pedí su ayuda me fue negada, todo el fruto de mi esfuerzo lo disfrutaremos mis polluelos y yo— Dijo la gallinita con orgullo.

La gallinita muy contenta reunida en su mesa con sus pollitos comiendo el fruto de su trabajo.

gallina photo

Nuestro puntaje de los lectores
[Total: 0 Average: 0]