La Tragantía de Cazorla: la princesa, el canto y las otras versiones
Lectura original: https://relatoscortos.org/tragantia-cazorla-leyenda-versiones/
En Cazorla, provincia de Jaén, se cuenta la historia de una muchacha que quedó encerrada en un castillo y terminó convertida en una criatura temible. La llaman Tragantía. Su voz aparece ligada a la noche de San Juan, pero su forma no ha sido siempre la misma: unas versiones la presentan como mujer-serpiente y otras como una presencia fantasmal. Conocer esa diferencia permite leer una leyenda que ha cambiado sin perder su lugar en la memoria local.

La leyenda de la princesa encerrada
Relato reconstruido en prosa original de Shyvirelle a partir de la versión turística publicada por el Ayuntamiento de Cazorla. Los hechos maravillosos pertenecen a la leyenda, no a una crónica histórica.
Cuando llegaron noticias del avance de un ejército castellano, el señor musulmán que ocupaba el castillo de Cazorla temió que su hija cayera en manos de los atacantes. Pensó que podría ocultarla hasta que pasara el peligro. En una estancia secreta bajo la fortaleza guardó alimentos, lámparas y cuanto creyó necesario para resistir algunos días.
—Volveré a buscarte —le prometió.
La muchacha escuchó cómo cerraban el acceso. Se quedó sola en el silencio de la piedra, convencida de que pronto oiría otra vez la voz de su padre.
Arriba cambiaron los dueños del castillo. El señor que había huido nunca regresó. Nadie sabía dónde se ocultaba la joven, y ninguna búsqueda llegó a su encierro. Ella contó los días al principio; después perdió la cuenta. Los alimentos se acabaron. La lámpara se apagó. Gritó hasta quedarse sin fuerzas y aguardó una respuesta que jamás llegó.
El tiempo pasó de una forma extraña en aquel lugar oscuro. La leyenda dice que su cuerpo comenzó a transformarse: las piernas dejaron de parecer humanas y se unieron en una larga cola de serpiente. Su voz, sin embargo, conservó la claridad de antes.
Muchos años después, quienes vivían cerca del castillo comenzaron a hablar de un canto que se escuchaba al llegar la noche de San Juan. Decían que pertenecía a una mujer escondida bajo las piedras y que oírla traía desgracia. Los mayores advertían a los niños que regresaran temprano a casa.
En algunas noches el rumor parecía venir del río; en otras, de los muros de la fortaleza. Nadie podía demostrar de dónde salía. Y, cada vez que se repetía la historia, la princesa volvía a esperar en su cuarto sin luz, convertida ya en el ser que la población llamaba Tragantía.
Qué lugar ocupa el Castillo de la Yedra
El Castillo de la Yedra es un lugar identificable de Cazorla. La tradición asocia sus espacios ocultos y el cercano río Cerezuelo con el encierro de la princesa. Eso no demuestra que existiera una mujer transformada en serpiente ni permite señalar una cámara secreta como su morada real.
La oficina turística municipal utiliza el relato para explicar una parte del imaginario de la ciudad. El castillo y el pueblo son historia y geografía; la muchacha transformada y su canto forman parte del universo fantástico de la narración.
Una versión famosa: la mujer-serpiente
La explicación más difundida muestra a la princesa convertida en mitad mujer, mitad serpiente. Tras perder la esperanza de salir del encierro, regresa en las noches próximas a San Juan y amenaza a quienes la escuchan. El Ayuntamiento de Cazorla la recoge en su portal de turismo y vincula su canto con los niños de la localidad.
No hace falta copiar la copla completa para reconocer su motivo: la propia Tragantía se presenta y advierte que quien oye su canción no verá llegar otro día. El miedo se concentra en la voz, no en una persecución descrita con detalle.
Las versiones antiguas no la muestran siempre igual
El investigador Javier Prado Coronel estudió distintas versiones publicadas en la Revista de Folklore, de la Fundación Joaquín Díaz. Entre ellas aparece una narración de 1935 que presenta a la hija encerrada y convertida en un ser aterrador, pero sin describirla necesariamente como serpiente. Otra, documentada en 1962, habla del fantasma de la princesa que se manifiesta junto a las almenas, y menciona además a dos doncellas encerradas con ella.
Un estudio de 1966 encontró dificultades para obtener una forma física precisa del personaje entre los informantes; algunos lo asociaban a una bruja vaga e indefinida. La imagen de mujer con cola de serpiente terminó siendo dominante, pero no debe proyectarse sin más sobre todos los testimonios anteriores.
Hay incluso menciones de una Tía Tragantía en Úbeda, también en Jaén, con rasgos que pueden diferir de los de Cazorla. Compartir un nombre no prueba que se trate de una sola versión sin cambios.
La noche de San Juan y la leyenda actual
El Ayuntamiento explica que la leyenda llegó a convertirse en el centro de una actividad cultural nocturna con música, teatro y recorridos. En su explicación de la fiesta se recuerda una antigua costumbre de llevar objetos luminosos para alejar simbólicamente la amenaza de la Tragantía.
La representación festiva de hoy es una forma de recuperar un relato, no un testimonio medieval de que todos sus episodios ocurrieron. Además, los detalles de cada celebración pueden cambiar. Para conocer fechas y actividades actuales conviene consultar al municipio, no tomar una descripción histórica del festejo como programa vigente.
¿De dónde procede la leyenda?
La versión popular se ambienta durante las conquistas medievales de la zona, pero el origen exacto de cada elemento no se puede fechar solo por situar el argumento en aquel periodo. Los estudios folklóricos muestran una historia narrada, escrita y reelaborada en momentos distintos. La figura de la muchacha cautiva, la aparición nocturna, el canto peligroso y el cuerpo serpentino pueden analizarse como motivos narrativos, sin afirmar una genealogía única y probada.
El propio estudio de Prado Coronel plantea hipótesis de relación con otras figuras del folclore europeo. Son hipótesis interpretativas, no demostraciones de que una criatura antigua se transformó de forma directa en la Tragantía actual.
Qué hace singular a la Tragantía
En su versión más conocida, la joven pasa de estar en peligro a convertirse en un ser que provoca miedo. La intención del padre era salvarla, pero el encierro le impide recibir ayuda. El castillo, que parecía un refugio, acaba siendo una prisión. El canto da a conocer que sigue allí, aunque la memoria de su nombre humano se haya perdido.
Por eso, debajo del susto, la leyenda conserva una historia de espera y abandono. Las variaciones —fantasma, bruja o mujer-serpiente— muestran cómo cada época encontró una imagen distinta para expresar ese temor.
Fuentes de la tradición
- Ayuntamiento de Cazorla, Turismo: la leyenda de la princesa-serpiente.
- Ayuntamiento de Cazorla: celebración cultural de la Tragantía.
- Javier Prado Coronel, «Los muchos rostros de la Tragantía», Revista de Folklore 525 (2025).
- Turismo de Andalucía: Cazorla y la Tragantía.
Adaptación y guía originales: Shyvirelle. Las versiones históricas están atribuidas a sus fuentes.
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