Una obra corta puede representarse con pocos personajes y objetos sencillos. Estos dos ejemplos están escritos para tres personas y usan acciones fáciles de realizar en un aula, taller o escenario pequeño.
La duración indicada es aproximada: con un ritmo natural, pausas y movimientos, cada pieza puede ocupar unos tres o cuatro minutos.
Ejemplo 1: El cuadro torcido
Personajes: Sofía, Ignacio y Leonor.
Espacio: una sala.
Utilería completa: tres sillas, un marco ligero de cartón, un nivel de cartón o plástico, un teléfono sin necesidad de conexión real, una taza vacía y un pequeño recipiente de azúcar simulado y una alfombra fina o un paño que se colocará bajo una pata de la silla. Nadie debe subirse a ella.
Duración orientativa: 3–4 minutos.
Texto
(Sofía mira un marco de cartón colocado en la pared. Está inquieta. Ignacio, de pie junto a una silla, sostiene un nivel.)
SOFÍA: Faltan ocho minutos para enviar la foto.
IGNACIO: Lo sé. Lo has dicho hace dos minutos.
SOFÍA: El cuadro sigue torcido.
IGNACIO: El nivel dice que está recto.
SOFÍA: Mis ojos dicen otra cosa.
IGNACIO: Tus ojos llevan media hora buscando problemas.
(Sofía retrocede dos pasos y ladea la cabeza.)
SOFÍA: Ahora parece peor.
IGNACIO: Porque tú también estás torcida.
SOFÍA: Ignacio.
IGNACIO: Era una observación técnica.
(Llaman a la puerta. Entra Leonor con una taza vacía.)
LEONOR: ¿Interrumpo una discusión familiar o una exposición de arte?
SOFÍA: Las dos cosas. Tengo que enviar una foto de este cuadro a la galería antes de las seis.
LEONOR: Yo solo venía por un poco de azúcar.
IGNACIO: Si resuelve lo del cuadro, se lleva dos cucharadas.
LEONOR: Trato hecho.
(Leonor mira el marco desde varios puntos.)
LEONOR: El cuadro está recto.
SOFÍA: ¡Sabía que no!
LEONOR: He dicho que sí está recto. Lo que está torcido es esa silla de abajo. Una pata está sobre la alfombra y otra fuera.
(Ignacio mueve la silla. Sofía vuelve a mirar.)
SOFÍA: Ahora parece distinto.
IGNACIO: Porque llevabas veinte minutos usando una silla torcida como referencia.
LEONOR: Mi azúcar.
(Sofía le entrega el recipiente.)
SOFÍA: Espera. Quédate aquí.
LEONOR: ¿Para qué?
SOFÍA: Si vuelvo a decir que está torcido, me impides tocarlo.
IGNACIO: Eso vale cuatro cucharadas.
(Sofía toma el teléfono, hace la foto y mira la pantalla.)
SOFÍA: Enviada.
IGNACIO: ¿Y ahora?
SOFÍA: Ahora nadie mueve nada.
(Leonor mueve apenas la taza. Sofía la mira alarmada. Los tres se ríen.)
Ejemplo 2: La carta que llegó tarde
Personajes: Julián, Elena y el Mensajero.
Espacio: un pequeño consultorio de pueblo después de una guerra.
Utilería completa: una mesa, tres sillas, una lámpara LED, dos o tres cajas de cartón que representen medicinas, varios libros, un sobre de papel, una hoja doblada, un abrigo y una bolsa de tela para el Mensajero.
Duración orientativa: 3–4 minutos.
Texto
(Elena ordena unas cajas de cartón sobre la mesa. Julián entra con el abrigo puesto. Se queda un momento junto a la puerta, cansado.)
ELENA: ¿Has dado otra vuelta por el jardín?
JULIÁN: Dos.
ELENA: Ayer fueron tres.
JULIÁN: Hoy hacía frío.
(Elena sonríe un poco. Julián se sienta.)
JULIÁN: Pensé que volver a casa sería más fácil.
ELENA: Has vuelto hace dos semanas. No tienes que resolverlo todo en dos semanas.
JULIÁN: Lo sé. Pero a veces oigo un ruido en la calle y durante un segundo no recuerdo dónde estoy.
ELENA: Entonces miras esta mesa, esa puerta y mi cara de cansancio.
JULIÁN: Tu cara ayuda bastante.
(Llaman. Entra el Mensajero con una bolsa de tela.)
MENSAJERO: ¿Doctor Julián Ortega?
JULIÁN: Sí.
MENSAJERO: Traigo una carta retrasada. Llegó hoy con varios sacos de correo antiguo.
(Le entrega el sobre.)
MENSAJERO: Pensé que preferiría recibirla en mano.
JULIÁN: Gracias.
MENSAJERO: Buenas noches.
(El Mensajero sale. Julián reconoce la letra y tarda un momento en abrir el sobre.)
ELENA: ¿Quieres dejarla para mañana?
JULIÁN: No. Es de Mateo. Trabajó conmigo en el puesto médico.
(Abre la carta.)
JULIÁN: Dice que volvió a la granja de su familia. Ya camina distancias cortas y este mes ayudó a plantar el huerto.
ELENA: Es una buena noticia.
JULIÁN: Sí.
(Julián permanece callado. Está emocionado, pero no completamente tranquilo.)
JULIÁN: Creí que leer algo así haría que todo pareciera terminado.
ELENA: Puede ser una buena noticia sin arreglarlo todo.
JULIÁN: Supongo.
ELENA: Mañana seguimos.
JULIÁN: Mañana podría abrir el consultorio una hora.
ELENA: Una hora está bien.
(Julián deja la carta sobre la mesa, junto a la lámpara LED. Elena acerca otra silla. Se quedan juntos unos momentos.)
Qué se puede observar en los dos ejemplos
- El conflicto: en la comedia, Sofía quiere conseguir una foto correcta y se obsesiona con el marco. En el segundo texto, Julián intenta volver poco a poco a su vida cotidiana.
- Los diálogos: hacen avanzar la situación y muestran cómo se relacionan los personajes.
- Las acotaciones: indican movimientos, pausas y también pueden orientar el ánimo con que se realiza una acción, siempre que resulte útil para la representación.
- La utilería: todos los objetos necesarios están indicados antes de cada obra. No hace falta utilizar fuego, vidrio ni elementos difíciles de manejar.
- El cierre: la primera pieza resuelve el problema de la foto. La segunda no presenta una recuperación instantánea: termina con una decisión pequeña y una posibilidad de continuar.
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