El arcoíris, el eco y los cambios de la vegetación aparecen en relatos de distintas culturas. Estos tres ejemplos proceden de la mitología nórdica y de la tradición grecorromana.
1. El arcoíris y el puente de Bifröst
En los relatos nórdicos, los dioses construyeron un puente entre la tierra y el cielo. Era tan luminoso que los seres humanos podían reconocer sus colores cuando aparecía el arcoíris.
Lo llamaron Bifröst. Junto a él vigilaba Heimdall, un guardián capaz de percibir lo que ocurría a grandes distancias. Los dioses cruzaban por aquel camino para llegar al lugar donde celebraban sus reuniones.
Sin embargo, ni siquiera ese puente duraría para siempre. Cuando llegara el Ragnarök y las fuerzas de Muspel intentaran atravesarlo, Bifröst se rompería bajo su paso.
Fenómeno relacionado: el arcoíris. En la Edda de Snorri, sus colores se convierten en un camino que une mundos.
2. Eco y la voz de las montañas
Eco era una ninfa que hablaba con facilidad. Según la narración de Ovidio, entretenía a Hera con sus conversaciones mientras otras ninfas escapaban para que la diosa no las encontrara con Zeus.
Cuando Hera descubrió el engaño, le quitó la capacidad de iniciar una conversación. Desde entonces Eco solo pudo repetir las últimas palabras que alguien decía.
Un día vio a Narciso y quiso acercarse a él. Esperó hasta oír su voz para poder responder, pero el joven la rechazó. Eco se ocultó entre las cuevas y fue consumiéndose de tristeza hasta que solo quedó su voz.
Fenómeno relacionado: la repetición de un sonido en ciertos espacios. El mito imagina una voz sin cuerpo que responde desde las rocas.
3. Perséfone y el regreso de la vegetación
Perséfone recogía flores cuando Hades la llevó al mundo de los muertos. Su madre, Deméter, la buscó por todas partes. Dolida por su ausencia, dejó de hacer crecer las cosechas y la tierra perdió su verdor.
Zeus envió a Hermes a buscar a la joven. Pero Perséfone había probado una semilla de granada en el reino de Hades y debía volver allí durante una parte del año.
Finalmente pudo reunirse con su madre. Deméter recuperó la alegría y permitió que los campos florecieran otra vez. Así quedó establecido un regreso periódico: Perséfone pasaría una parte del año abajo y el resto con los dioses y con su madre.
Fenómeno relacionado: la renovación de la vegetación y los ciclos agrícolas. El Himno homérico a Deméter une el reencuentro de madre e hija con el regreso de las cosechas.
Qué tienen en común estos relatos
Los tres relacionan un fenómeno visible con personajes y acciones: un puente de colores, una ninfa que responde y una hija que vuelve junto a su madre. Son relatos míticos; las explicaciones físicas del arcoíris, el eco y las estaciones pertenecen a otro ámbito.
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