En las leyendas japonesas, una pregunta en un baño vacío o unos pasos junto a las vías pueden anunciar una aparición. Estos siete relatos reúnen espíritus y misterios que se cuentan en distintas versiones.

1. Aka Manto, el fantasma del baño
En la cultura japonesa, los baños pueden convertirse en lugares sumamente tétricos, pues muchos de sus fantasmas aparecen precisamente en este lugar. Se dice que en los colegios japoneses, existe una aparición llamada Aka Manto, la cual se presenta ante sus víctimas cuando estas se encuentran encerradas en un cubículo para usar el inodoro.
Justo cuando estás haciendo tus necesidades, verás como un fantasma atraviesa el muro ante ti y entonces, te hará una sola pregunta: “¿Quieres papel de baño rojo o azul?”. Cuidado, pues dependiendo del color que elijas te espera una muerte dolorosa. Si contestas rojo, Aka Manto te degollará hasta que el baño se tiña de rojo con tu sangre. Si eliges azul, te estrangulará hasta que tu rostro se ponga de este color.
Tampoco vale mencionar cualquier otro color, pues en este caso, Aka Manto te arrastrará hacia una dimensión desconocida y llena de sufrimiento, donde las almas se transforman en seres como él. La única manera de escapar de estas torturas, es soportando el miedo y decirle: “No gracias, no necesito usar papel”. A continuación, debes salir lo más rápido que puedas, sin dejar ver tu pánico.
2. Las Rokurokubi, mujeres monstruosas
En el folclore japonés, existe un espíritu conocido como rokurokubi, el cual durante el día se ve como cualquier mujer japonesa y sumamente guapa. Estas mujeres pueden llevar una vida aparentemente normal, incluso estar casadas y formar su propia familia. Pero cuando llega la noche, el horror despierta en ellas, pues son capaces de estirar sus cuellos hasta convertirse en monstruosos seres.
Las rokurokubi se dedican a drenar la sangre o la energía de las personas que están a su alrededor mientras duermen, por lo que no es extraño que sus víctimas, al despertar, se sientan cansadas en extremo o caigan enfermas. Según la creencia popular, sus víctimas preferidas son los niños, a los que pueden atacar con más facilidad y cuya energía vital es más dulce.
Además de esto, una rokurokubi disfruta de usar su largo cuello para espiar las casas de sus vecinos o asustar a las personas que tienen más desarrollado su sexto sentido, pues son las únicas capaces de verlas. Una persona sabrá que ha sido mordida por una de ellas, si al despertar tiene marcas de colmillos en su cuello o bien; si pone cerca suyo una lámpara de aceite y se queda vacía, pues la rokurokubi se lo bebió por la noche.
3. Hanako-san, la niña del baño
Otra leyenda que transcurre en los baños escolares, es la de Hanako-san, una niña pequeña que murió de forma violenta y terrible. Algunos cuentan que fue asesinada por un desconocido, mientras iba al baño del colegio donde estaba interna. Otros, que falleció durante un bombardeo en la Segunda Guerra Mundial, mientras se ocultaba en un cubículo.
Sea cual haya sido su historia, a Hanako-san se la puede invocar colocándote frente a la tercera cabina de los baños de tu colegio, y tocando a la puerta cuidadosamente. Es aquí cuando debes preguntar: Hanako-san, ¿estás ahí?”. Si nadie te responde desde adentro, considérate afortunado. Pero si tienes mala suerte, podrás escuchar que una vocecita te responde: “Sí, aquí estoy”.
En ese momento puedes salir del baño o atreverte a abrir la puerta, afrontando las consecuencias. Verás a una niña de cabello negro y falda roja que te mira con sus ojos fantasmales, antes de desaparecer por el retrete. A veces, lo único que se puede observar es una mano pequeña y cubierta de sangre que sale desde el inodoro. Y a veces también, esa misma mano te puede arrastrar hacia un sitio desconocido.
4. Kuchisake Ona, la mujer de la boca cortada
La leyenda de Kuchisake Ona es una de las más famosas de Japón y narra la historia de una mujer muy hermosa, a la que le desfiguraron el rostro. Algunas versiones, cuentan que ella era la esposa de un samurái, quien le cortó la boca con su espada tras descubrir que le estaba siendo infiel. Otras, sitúan el cuento en la época moderna y hablan sobre una joven cuya cirugía estética salió mal.
Sea como sea, Kuchisake Ona es una aparición que va por las calles vestida elegantemente y con una mascarilla médica sobre su rostro, que cubre la horrible mutilación que se extiende desde las comisuras de sus labios hasta sus orejas. Si alguien se atraviesa en su camino lo detiene para hacerle la siguiente pregunta: “¿Soy hermosa?”
Si la persona responde que sí, Kuchisake Ona se quita la mascarilla revelando su verdadera identidad y le vuelve a preguntar, “¿sigo pareciéndote hermosa?”. Si la víctima responde que no, ella se enfurecerá y lo cortará por la mitad. En cambio, si la respuesta es sí, soltará una risa demente y sacará unas tijeras para cortarle la boca de la misma forma que la suya.
5. Teke-Teke, la niña mutilada
Esta leyenda, narra la historia de una pequeña estudiante que mientras iba de regreso a casa, se cayó accidentalmente en las vías de un tren. Este le pasó por encima, cortándola a la mitad y matándola al instante. Desde entonces, se dice que su alma atormentada vaga por la misma estación, aterrorizando a quienes pasan de noche en venganza por su injusta muerte.
Si algún incauto camina junto a las vías del tren en la oscuridad, podrá ver como la silueta de una chica mutilada de la cintura para abajo, se levanta y va tras él, moviéndose sobre sus brazos y manos. La llaman Teke Teke debido al escalofriante sonido que hacen sus huesos al moverse, y es más rápida que cualquier persona que pueda utilizar sus piernas para correr.
La leyenda cuenta que es imposible escapar de ella, te puede alcanzar en cualquier instante y te encontrará en cualquier sitio donde intentes ocultarte. Una vez que lo hagas, te arrastrará con su fuerza sobrenatural hasta las vías en donde ella murió, para que tengas una muerte igual de horrible. Solo entonces Teke Teke se sentirá satisfecha, sabiendo que ahora existe alguien igual a ella.
6. Kashima Reiko, la mujer sin piernas
Muy parecida a la leyenda anterior, es la de Kashima Reiko, una mujer que volvía a su casa sola por la noche, cuando se encontró con un grupo de pandilleros que la persiguieron para abusar de ella. La agredieron y la dejaron herida cerca de las vías de un ferrocarril.
Al no ser capaz de caminar, Kashima empezó a arrastrarse con las pocas fuerzas que le quedaban para buscar ayuda, pero justo cuando se encontraba en medio de los rieles del tren se desmayó. El vehículo pasó encima de ella, cortándola por la cintura y matándola al instante. A partir de ese momento, la muchacha se convirtió en un alma en pena que anda en busca de sus piernas extraviadas.
Se dice que Kashima Reiko puede aparecer en los baños públicos o privados, arrastrándose con su torso ensangrentado. Si se encuentra con alguien, le preguntará: “¿En donde están mis piernas?”. Para salvarse de una muerte segura la persona debe responder: “En el camino de Meishin”, que es donde ella murió. Kashima Reiko preguntará: “¿Quién te lo dijo?”, y entonces la víctima debe repetir su nombre para que se vaya.
7. Gozu, Cabeza de Vaca
Entre las historias más enigmáticas que existen en el país del sol naciente, la de Gozu o Cabeza de Vaca, es sin duda alguna una de las más perturbadoras. La leyenda habla sobre una historia de terror que es imposible de contar. El nivel de horror que despierta es tal, que después de escucharla y pasar días traumatizado, nadie es capaz de recordarla al 100%.
Esta historia comienza cuando un grupo de estudiantes, salen de excursión junto con su maestro. Para animar el viaje, los niños proponen contar cuentos de miedo y le piden a su profesor que él comience. Él, sin saber lo que está haciendo, promete contarles la más cruel y sangrienta historia de terror que hayan escuchado, y es así como comienza a narrar el cuento de Gozu.
Mientras la historia avanza, los chicos comienzan a ponerse nerviosos. El terror que sienten con las palabras de su profesor va aumentando hasta que, con lágrimas de desesperación, le piden que se detenga. Pero él, como poseído por alguna fuerza exterior, es incapaz de dejar de hablar. Al llegar al clímax de la historia, el autobús en el que viajan sufre un accidente. Cuando los niños son encontrados, ninguno de ellos puede recordar nada.
También puedes leer las historias de Teke Teke, Hanako San y la mujer de la boca cortada.
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