Cristianas • 3

El crucifijo bendito

Descripción: Tras enfermar su abuelito y ver la tristeza de su mamá, Angelita decide pedir un consejo a quien menos se lo esperan.

Personajes: Angelita, Matilde, Abuelito

PRIMER ACTO

Matilde, una mujer madura y de clase media, entra en escena llevando del brazo a un anciano que camina con dificultad. Él se ve decaído. Ella, muy preocupada.

Matilde: Ay papá, justo ahora esto tenía que pasarnos. ¡Un tumor en los pulmones! Dios mío, Dios mío…

Ambos se sientan en el sofá y ella parece a punto de echarse a llorar.

Abuelito: Hija, no te preocupes, todo estará bien. De todos modos yo ya soy muy viejo y tal vez, esto sea una señal de que…

Matilde: ¡No, papá! No lo digas ni en broma. No sé como voy a hacer, pero reuniré el dinero necesario para pagar el tratamiento que necesitas, ya verás.

Matilde abraza a su padre y ambos se quedan en silencio.

SEGUNDO ACTO

Angelita, una niña pequeña entra en escena. Su madre le sirve la comida y ayuda a su abuelito a sentarse.

Angelita: Abuelito, ¿es cierto que tienes un tumor en tus pulmones? ¿Por eso te has sentido tan mal?

Matilde (asustada): Angelita, ¿cómo te enteraste de eso?

Angelita: Es que estuve hablando con Jesús, mamá. Le pregunté porque estabas tan triste y porque el abuelito se había enfermado tan de repente. Él fue quien me dijo, te lo juro.

Matilde: ¿Jesús? ¿De quién estás hablando?

Angelita: De Jesús, mami. En el crucifijo que tienes en tu habitación, todos los días platico con él, ¿sabes?

Abuelito (riendo): No cabe duda de que esta niña tiene una gran imaginación, hija. (Tose con incomodidad y se toca el pecho).

Matilde: Papá, ¿estás bien? Ten cuidado, por favor. Recuerda lo que dijo el doctor.

Angelita: No te preocupes, abuelito. Ya le he pedido a Jesús por tu salud y él me prometió que te ibas a curar, solo tienes que tener tanta fe como yo.

Abuelito (sonriendo): Me alegro mucho de escuchar eso, Angelita. No nos queda más que confiar en él, ¿verdad?

De pronto, la sonrisa del anciano se desvanece y se toca otra vez el pecho, tosiendo más fuerte que antes.

Matilde: ¡Papá!

Abuelito: Matilde… no me siento bien… llévame al hospital… por favor…

Matilde toma su bolso con prisa y le ayuda a levantarse, antes de salir del escenario.

Matilde: ¡Angelita, quédate aquí! ¡No te preocupes por el abuelo!

Desaparecen del escenario y Angelita agacha la cabeza.

Angelita: Solo espero que Jesús tenga razón sobre mi abuelito.

TERCER ACTO

Angelita está durmiendo en el sofá, cuando su madre entra en escena, despertándola.

Angelita: ¡Mamá! ¿Qué pasó con el abuelito? ¿Está bien?

Matilde: Ay hijita, no sabes…

Angelita la mira, temiendo lo peor. Su mamá la rodea con los brazos y se echa a llorar.

Matilde: Su tumor resultó ser benigno, los doctores lograron operarlo. Ahora él se está recuperando en el hospital, pero dentro de poco lo tendremos con nosotras de nuevo.

Angelita: ¿Ves, mamá? Te dije que Jesús tenía razón, él dice que con fe no hay nada que sea imposible.

Matilde besa la frente de su hija y ambas se abrazan con cariño.

FIN

El crucifijo bendito

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Acerca del autor

Erika GC

Apasionada por contar historias, me gustan los buenos libros y pasarme tardes enteras en Netflix. El cine y la literatura son la mejor combinación para mí.

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Acerca de…

Soy Shyvirelle, creador de esta comunidad de cuentos y obras de teatro. Aquí encontrarás historias de terror, amor, drama y comedia, además de guiones para distintos públicos. Descubre a nuestros autores y comparte tus lecturas favoritas.