El sastrecillo valiente: cuento adaptado de los hermanos Grimm
Lectura original: https://relatoscortos.org/el-sastrecillo-valiente-cuento-adaptado-hermanos-grimm/
Adaptación de «El sastrecillo valiente», cuento de los hermanos Grimm. Esta es una nueva narración en español sencillo, no una traducción literal.

Adaptación: Shyvirelle
Siete de un golpe
Una mañana, un joven sastre cosía junto a la ventana de su taller. Compró un poco de mermelada, la untó en un trozo de pan y decidió terminar primero su trabajo.
Pero el olor dulce atrajo a varias moscas. El sastre trató de espantarlas. Como siempre regresaban, tomó un paño, lo dejó caer sobre el pan y, al levantarlo, contó siete moscas inmóviles.
—¡Siete de un solo golpe! —exclamó, sorprendido.
La frase le pareció tan importante que la bordó en un cinturón. No explicó que hablaba de moscas. Guardó un queso blando en un bolsillo y, en otro, un pajarillo que encontró atrapado entre unas ramas. Luego salió a conocer el mundo.
En lo alto de una montaña encontró a un gigante. Este vio las palabras del cinturón y creyó que el pequeño viajero había vencido a siete hombres. Quiso comprobar su fuerza.
Las pruebas del gigante
El gigante apretó una piedra hasta hacer que brotaran unas gotas de agua.
—A ver si puedes hacerlo.
El sastre sacó el queso y lo apretó con fuerza. De él salió un poco de líquido. El gigante creyó que también era una piedra.
Luego lanzó una roca muy alto. El sastre soltó el pajarillo, que voló hasta perderse de vista.
—La tuya cayó al suelo. La mía sigue por los aires —dijo.
El gigante le pidió después ayuda para transportar un árbol caído. El sastre eligió ir junto a las ramas, pero se sentó sobre una de ellas mientras el gigante cargaba el tronco. Cuando llegaron a destino, bajó de un salto y fingió no estar cansado.
Más tarde, el gigante dobló una rama de cerezo para ofrecerle fruta. Cuando el sastre la sujetó, la rama volvió hacia arriba y lo levantó por los aires. Él cayó sin hacerse daño y aseguró que había saltado a propósito. El gigante trató de imitar aquel salto y quedó enredado entre las ramas.
Aun así, lo invitó a pasar la noche en su cueva. El sastre vio una cama enorme y prefirió dormir en un rincón. A medianoche, el gigante golpeó la cama vacía con una barra de hierro. Al amanecer se sorprendió al encontrar al sastre sano y sonriente. Él y sus compañeros huyeron asustados.
Los encargos del rey
Después de caminar durante horas, el sastre llegó a un palacio y se quedó dormido en el patio. Los guardias leyeron el cinturón. Pensaron que aquel desconocido era un gran guerrero y se lo contaron al rey.
El rey lo recibió, pero pronto quiso alejarlo: sus soldados tenían miedo de alguien capaz de vencer a siete enemigos de una vez. Entonces le prometió la mano de su hija y la mitad del reino si vencía a dos gigantes que causaban problemas en el bosque.
El sastre encontró a ambos durmiendo bajo un árbol, trepó con cuidado y dejó caer pequeñas piedras sobre uno y luego sobre el otro. Cada gigante creyó que su compañero lo molestaba. Discutieron, se empujaron y pelearon con tanta fuerza que los dos terminaron tendidos en el suelo, sin levantarse. El sastre volvió y anunció que el peligro había pasado.
El rey no cumplió todavía su promesa. Le exigió capturar un unicornio que corría contra los árboles. El sastre esperó detrás de un tronco y se apartó justo cuando el animal se lanzó hacia él. El cuerno quedó atascado en la madera. Sin lastimarlo, el joven lo sujetó con una cuerda, liberó con cuidado el cuerno y lo condujo ante el rey.
Faltaba una tercera tarea: atrapar a un jabalí que destrozaba los campos. El sastre corrió hacia una pequeña capilla abandonada. Entró por la puerta y salió por una ventana baja. El jabalí lo siguió hasta el interior; entonces el sastre cerró la puerta desde fuera. Los cazadores pudieron comprobar que el animal estaba encerrado.
Al fin, el rey tuvo que reconocer que el joven había completado sus encargos. Se celebró la boda con la princesa y el sastre recibió la parte prometida del reino.
Un secreto durante la noche
Tiempo después, la princesa oyó a su marido hablar mientras dormía. Entre sueños daba indicaciones para coser una chaqueta y remendar unos pantalones. Así descubrió que había trabajado como sastre.
La princesa se lo contó a su padre. El rey, molesto por el engaño, preparó un plan para llevarse al joven mientras dormía. Pero un servidor del palacio le advirtió lo que ocurriría.
Aquella noche, el sastre fingió estar dormido. Cuando escuchó pasos junto a la puerta, gritó con voz firme:
—¡He vencido a dos gigantes, he atrapado un unicornio y he encerrado un jabalí! ¿Voy a temer ahora a los que esperan afuera?
Los hombres recordaron todas aquellas hazañas y se marcharon sin entrar. Nadie volvió a intentar echarlo. El pequeño sastre, que había empezado su aventura con siete moscas y un cinturón, siguió viviendo en el palacio como rey.
Resumen del cuento
Un sastre escribe «Siete de un golpe» en su cinturón después de acabar con siete moscas, y todos creen que es un guerrero. Con ingenio supera las pruebas de un gigante y tres difíciles encargos del rey. Aunque descubren su antiguo oficio, consigue quedarse en el palacio.
Cuatro preguntas de comprensión y respuestas
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¿A qué se refería el sastre con «Siete de un golpe»? A las siete moscas que había golpeado con un paño, no a siete personas.
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¿Qué usó para aparentar que podía apretar una piedra? Un queso blando que llevaba en el bolsillo.
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¿Cómo atrapó al jabalí? Lo hizo entrar en una capilla, salió por una ventana y cerró la puerta.
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¿Cómo descubrió la princesa el oficio del sastre? Lo escuchó hablar de ropa y costura mientras dormía.
Una pregunta para imaginar
¿En qué momento el ingenio del sastre te parece más útil y en qué momento crees que su forma de impresionar a los demás le trae problemas? Explica tu opinión con una escena.
Para leer en familia
Se puede leer por turnos la narración y elegir una de las pruebas para contarla con palabras propias. También vale la pena conversar sobre la diferencia entre resolver un problema con ideas ingeniosas y dejar que otras personas crean algo que no es cierto.
Fuente del cuento clásico
Hermanos Grimm, «The Valiant Little Tailor», en Grimms’ Fairy Tales, edición inglesa conservada por Project Gutenberg (texto basado en traducciones históricas de Edgar Taylor y Marian Edwardes): https://www.gutenberg.org/files/2591/2591-h/2591-h.htm.
Nota sobre la adaptación: la pelea entre los dos gigantes se cuenta sin detalles de su muerte, que sí aparece en el relato clásico.
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