Es difícil recordar cuando exactamente fue que comenzó la niebla. Creo que iniciaba el mes de noviembre cuando las calles empezaron a llenarse con ese halo que poco a poco, fue cubriendo nuestra ciudad hasta que quedamos sumergidos en un mundo de sombras. Los accidentes de tráfico eran cosa de todos los días y muy pronto, la gente tuvo miedo de salir de sus casas. Hubo saqueos en tiendas y supermercados, las escuelas y los bancos cerraron, y...
Categoría -Muy Cortos
Los cuentos de miedo nos encantan a pesar de hacernos sentir escalofríos. Gracias a ellos, hemos aprendido a tener precaución con ciertos objetos o situaciones, e inspirado para crear grandes historias en el cine, la televisión y el ámbito de los videojuegos.
Casas malditas, fantasmas, crímenes perturbadores, supersticiones y criaturas aterradoras, son algunos de los temas que más nos han impactado para escribir nuestras propias historias.
Los cuentos de terror cortos que te presentamos en la web, son geniales para leer a solas o pasar un momento espeluznante con tus amigos. Algunos de ellos han sido inventados por nuestros propios lectores. Otras, las encontramos en diversos foros y páginas web, donde pasaron a ser clásicos del Internet. Las hay incluso que se basan en experiencias personales.
Atrévete a leer estas Historias de Terror muy Cortas hechas para darte miedo. ➨➨ ¿Te atreves a entrar? Solo Cuentos de Terror Breves para Valientes.
No soy una persona a la que le gusten mucho los animales. Es difícil aceptarlo. Toda mi vida, la gente me ha visto como alguna clase de monstruo, simplemente por el hecho de no querer tener mascotas. ¿Peces? Vale, son aburridos, alguna vez me regalaron uno y me olvide de darle de comer una semana. ¿Iguanas? No gracias, los reptiles me dan algo de repelús. ¿Gatos? No entiendo porque todas las personas se mueren por ellos, a mí me ponen de los...
Cuando Raúl había cumplido seis años, le habían regalado aquel horrible muñeco de payaso. No recordaba quien, probablemente alguna de sus tías o alguno de los amigos de su marido. Sin embargo, Clara nunca había podido comprender como alguien podría encontrar bonito semejante juguete. Con la brillante topa de colores, la estrafalaria nariz roja, el cabello pajizo y aquel sombrero verde, el payasito era simplemente horribl. Aunque no era solo eso...
Cuando era pequeña, vivía con mi madre y mi abuelo en una casa del centro de la ciudad. En realidad casi todos mis familiares vivían en la misma zona. Por allí, como era de esperarse, había y hay cantidad de edificios históricos y casas de considerable antigüedad, como ya no se construyen hoy en día. La mía era una de esas. Mi abuelo la había comprado cuando recién inició su propia familia. Pero en ese entonces, mi abuelita ya había fallecido y...
Nunca me han gustado los espejos. De pequeña, me parecía curioso como un simple fragmento podía reflejar todo nuestro mundo y a nosotros mismos con lujo de detalles, era maravilloso, mágico. Luego, esa sensación fue convirtiéndose en un prsentimiento mucho más oscuro. Mi abuela solía decir que los espejos son portales hacia otro mundo, un mundo que no conocemos y que no estoy segura de que quiera conocer. Por eso he procurado mantenerlos al...
De vez en cuando los comerciantes varan sus embarcaciones en la bahía, y a veces cuentan historias. (Marcus Sedgwick, La amenaza del caballo oscuro) La Ofrenda Al cumplir mis quince, me enteré por voz de mis propios padres sustitutos, Fred y Bertha, que yo no era su hijo natural. Y no sólo eso, pues además me contaron que cuando me recogieron de las turbulentas y oscuras aguas del océano, aquella gélida madrugada de...
Abordó al niño mientras este deambulaba por la plaza principal, solo. Iba vestido de manera llamativa, con una campera roja y gorra del mismo color. Era sumamente pequeño, no tendría más de siete u ocho años. Rubio y de mirada inocente. Definitivamente sería delicioso tomarlo. —¿Cómo te llamas? —Henry. Di Laurentis sonrió, ocultando sus perversas intenciones detrás de aquel gesto estudiado. Era un pervertido de mierda. Siempre frecuentaba sitios...
Jamás te internes en el bosque solo, ni una vez después de que el sol se haya puesto; es una regla que tienes que recordar si quieres mantenerte a salvo. Como bien sabrás, todas las cosas extrañas provienen justo de ahí, ese punto tan denso entre los árboles y rodeado de oscuridad, que nunca nadie ha logrado explorarlo con certeza para salir ileso. El más estúpido y valiente de todos fue ese mozo de Angus McFarran, que se puso a alardear delante...
Nunca conocí más libertad que la del viento golpeando mi rostro, jamás sentí antes tanto asombro como presenciar al sol ocultándose entre los maizales, nunca sentí tanta satisfacción en la vida como la de beber una sorbo de agua después de una extenuante jornada laboral. Como podrán ver, mis conceptos de placer son muy reducidos, son tal vez para él que lee esto, gustos insipientes por ser situaciones tan comunes que pasan desapercibidas a sus...
Cuento enviado por Nailah Montero (fan del blog) En una habitación, los gemelos discutían acaloradamente: ¿Se enteraran? ¡No pueden hacerlo!- grito el otro enojado. Sasha no está hace dos semanas.- Y no regresará.- La mirada demoniaca de ambos gemelos se encontró en un solo objetivo, la puerta gastada del sótano. Al abrir la puerta se encontraron con una chica asustada, amarrada a una gastada y maltratada silla de madera. Venimos a acabar...

