Leyendas de Jujuy: Coquena, el Cerro de los Siete Colores y tradiciones vivas
Lectura original: https://relatoscortos.org/leyendas-de-jujuy-coquena-cerro-siete-colores/
Las leyendas de Jujuy hablan de montañas, animales, caminos y personas que aprenden a mirar su entorno. Pero Jujuy no es una sola voz: la Puna, la Quebrada de Humahuaca, los valles y las yungas tienen paisajes y comunidades diferentes. Por eso una colección responsable necesita indicar de dónde procede cada historia y distinguirla de las prácticas culturales que siguen vigentes.

Coquena: quien cuida a los animales de la Puna
En el imaginario andino del noroeste argentino aparece Coquena, protector de los animales silvestres de altura. Los relatos le atribuyen la capacidad de vigilar a las vicuñas y castigar la caza abusiva. Cambian su aspecto y los detalles según quién cuenta la historia; la idea que se mantiene es la de un guardián de los seres de la Puna.
Una escena típica reúne a una persona que recorre el campo y a un animal que parece estar bajo una protección invisible. Quien intenta apropiarse de todo puede encontrarse con un obstáculo que no logra explicar. No hace falta convertir la escena en un suceso probado: es el modo en que una narración advierte sobre la relación entre la gente y los animales.
La Secretaría de Cultura de Jujuy registró en 2025 una representación con títeres llamada Chicha y Coquena, presentada como rescate de relatos y valores regionales. Ese dato documenta que el personaje continúa siendo empleado en actividades culturales, sin demostrar que todos los jujeños narren la misma variante.
En RelatosCortos ya hay una versión literaria propia titulada Coquena. Aquí no se repite: la recomendamos como una lectura narrativa situada cerca de Humahuaca y reservamos esta página para explicar el contexto y otras historias de la provincia.
El Cerro de los Siete Colores: los niños que pintaron la montaña
Una leyenda divulgada sobre Purmamarca cuenta que un grupo de niños decidió dar alegría al pueblo pintando un cerro durante varias noches. Cuando sus familias buscaron a los pequeños, descubrieron los colores en la montaña. Es un relato sobre el deseo de transformar el lugar donde se vive.
La Fundación Arcor publicó esa narración en su recopilación Leyendas Nacionales I. Esa es la procedencia escrita que puede citarse aquí: no contamos con evidencia suficiente para atribuir la versión a una comunidad concreta ni para afirmar que sea una narración prehispánica.
La montaña existe, pero sus colores no vienen de pintura. La información turística argentina explica que están relacionados con capas geológicas y sedimentos de diferentes características. El encanto de la leyenda no exige reemplazar la explicación de las rocas.
Pachamama: una relación viva con la tierra
En Jujuy se realizan ofrendas a la Pachamama, especialmente durante agosto. No corresponde tratar esta práctica únicamente como una «leyenda»: para muchas familias y comunidades andinas tiene una dimensión de respeto, agradecimiento y continuidad cultural. La provincia estableció en 1996 la celebración de ofrendas durante agosto dentro de su calendario cívico, cultural y educativo.
Las maneras de participar pueden cambiar entre localidades y familias. Reducirlas a un ritual fijo, representado para turistas, ocultaría que tienen sentido para quienes las practican. Al leer una narración que mencione a la Pachamama, es importante preguntarse si cuenta un episodio imaginario o describe una celebración real.
El diablo del carnaval no es un personaje de terror universal
En el carnaval de la Quebrada aparecen comparsas, coplas y el llamado desentierro del diablo. La imagen pertenece a un ciclo festivo propio, con mezclas históricas y significados comunitarios. No es correcto trasladarle sin más la descripción de un demonio de un cuento europeo ni usarla como prueba de un fenómeno sobrenatural.
El Ministerio de Cultura argentino incluye entre las expresiones relevadas en Jujuy la música y el festejo del carnaval de la Quebrada de Humahuaca. También registra otras prácticas, como la Manca Fiesta y celebraciones religiosas, que no deben confundirse con cuentos inventados.
Qué une a estas historias y qué las distingue
Coquena es un personaje de narraciones vinculadas con la Puna; el Cerro de los Siete Colores tiene un relato difundido que da una explicación fantástica a un paisaje real; la Pachamama y el carnaval remiten a prácticas sociales vivas. Las cuatro entradas permiten escuchar distintos modos de hablar sobre la tierra, pero no pertenecen a una misma clase de fuente.
La Quebrada de Humahuaca fue inscrita en 2003 por la UNESCO como paisaje cultural. Esa distinción reconoce su historia y sus valores culturales, no certifica como verdaderas las leyendas individuales. Además, Jujuy es más amplio que la Quebrada: este recorrido es una puerta de entrada, no un catálogo exhaustivo de la provincia.
Si quieres continuar con un relato original ambientado en la zona, La respuesta del Norte describe una experiencia humana en Purmamarca. No se presenta allí como leyenda tradicional y por eso merece otra etiqueta.
Fuentes para conocer la región
- Secretaría de Cultura de Jujuy: Chicha y Coquena.
- Fundación Arcor: relato del Cerro de los Siete Colores.
- Boletín Oficial de Jujuy: Ley 4927.
- Ministerio de Cultura de Argentina: manifestaciones culturales de Jujuy.
- UNESCO: Quebrada de Humahuaca.
- Turismo de Argentina: Purmamarca.
Texto editorial: Shyvirelle.
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