La futura remembranza de un viaje

¿De qué trata?: Consiste en las dificultades que existen entre un amor de una joven que es menor y otro mayor que ella.

Personajes: Chloé, Tristin, Jack

¿Dónde ocurre la historia?: El escenario del ACTO I, es una playa.

El escenario del ACTO II, es la casa de Chloé y su padre Jack. Se encuentran en el salón, respectivamente. En él existe una estantería, una mesa pequeña de madera y en los laterales dos sofás individuales.

ACTO I

Personajes en escena: Tristin y Chloé

Era un día soleado. Tristin y Chloé se encontraban en la playa. Los dos, tenían sus manos entrelazadas a su vez que miraban la brillantez que la arena dejaba asomar. Chloé con su otra mano, encarcelaba esos granos de arena con repetición. Cogiéndola, para dejar que se deslizase y así caer de nuevo donde estaba.

Chloé: Es tan suave… .

Tristin, estaba pegado junto a ella admirando su belleza. Le encantaba todo lo que Chloé pudiese hacer, meditar, pensar, por acción pequeña o tonta que pareciese. Sólo era capaz de sonreirle como si estuviese chiflado. Se encontraba en lo alto de una nube, pues después de todo todavía no podía conseguir creer que él tuviese la suerte de poder estar cerca, en la vida de esta pequeña joven de cabellos dorados con reflejos violetas debido a que se lo tintó.

Tristin: Tú si que eres suave… .

Tristin entonces, alargó su mano para acariciar la mejilla de la preciosa de Chloé. Sentía que se rompía o se quebraría en moléculas sólo por haber dado ese pequeño impulso tan sentido, por eso, soltó un suspiro pleno.
Chloé, tras notar esa reacción en Tristin, comenzó a sentirse algo nerviosa. Tenía algo que contarle, y no tenía muy claro cómo podría llegar a hacerlo. Empezó por su nerviosismo a jugar con sus manos, a mover las piernas. Sentía calor por la nuca… y fue entonces cuándo Tristin se percató de la situación, que al parecer comenzaba a transformarse.

Tristin: Chloé, ¿te sientes bien?

Tristin toca tembloroso la frente de Chloé y nota que ésta está sudando.

Tristin: ¿Tienes fiebre? ¿Te sientes mareada?

Chloé: Oh, no, no Tristin. Es el calor y…

Chloé le dirige a Tristin una mirada insegura. No sabía muy bien cómo emitir sus palabras sin balbucear.

Chloé: Bueno, en realidad Tristin debo decirte algo.

Tristin: ¿De qué se trata?

Chloé: Es… sobre mi padre.

Tristin se mira los pies. Sabe que cuándo Chloé menciona a su padre no puede esperar nada bueno.

Tristin: Ese hombre me tiene demasiada manía Chloé…

Chloé: Lo sé…

Tristin: ¿Y ahora qué he hecho?

Chloé: Sólo tener 29 años.

Tristin resopla sin poder creer lo que sus oídos están escuchando.

Tristin: ¿Sólo por eso? ¿Qué quieres decir Chloé? ¿Por qué es un problema que yo tenga 29 años?

Chloé: Pues verás Tristin, es un problema porque mi padre cree que quieres aprovecharte de mí. Yo tan sólo tengo 16 años. Sé que los dos nos queremos, nos respetamos. Pero en la vida real las personas piensan por encima de las emociones, es decir que… no saben ver lo que nuestra sí está conociendo en el momento, Tristin.

Tristin se echa las manos en la cabeza, un tanto desesperado.

Tristin: Es decir que… tu padre cree que soy un pederasta.

Chloé: No sé si van por ahí los tiros pero… ¿por qué no intentamos hablar con él?

Tristin mira a Chloé, con cara de terror tras escuchar esa pregunta tan suicida.

Tristin: Estás completamente loca, Chloé. Tu padre me odia, me matará sólo por ser quién soy. No le importará que yo te quiera como nadie te está queriendo. Dudo que tu padre acepte esta relación que tenemos porque está criado a la vieja usanza y es un cerril de mollera.

A Chloé no le sentó muy bien que Tristin le dedicase tales palabras amargas a su padre y se le enfrentó.

Chloé: Sólo quiere protegerme. Si le visitases y le hicieses ver que eres la persona adecuada para mí, la persona que me hace sentir bien y feliz… tal vez lo comprendiese todo y no quisiese…

Tristin: ¿No quisiese qué?

Chloé: Nada, nada… .

Tristin: ¿Qué está pasando Chloé? Algo me estás ocultando.

Chloé: No, no te estoy ocultando nada, Tristin.

Chloé se levanta dispuesta a marcharse a su casa. Antes de hacerlo, le da un beso a Tristin en los labios a modo de despedida.

Chloé: Por favor, me encantaría que fueses mañana a mi casa a ver a mi padre, porque si no es así… tal vez sería demasiado tarde.

Tristin se queda sentado viendo cómo Chloé le da la espalda. No entiende nada, y no comprende tampoco qué beneficios puede traerle una conversación con su padre. Se queda quieto, tratando de meditar lo que está pasando, intentando descifrar por qué debe de haber algo que pueda hacer que el amor llegue tarde. Ese punto no era sensato, no era real para lo que él estaba sintiendo por Chloé.

Pasaron tres y cuatro horas, en las que Tristin no dejaba de darle viajes a la idea de hablar con el padre de el amor de su vida. Tal vez debería hacerlo, o puede que no… ya que quizá sólo terminaría siendo una conversación perdida, o incluso puede que todo llegase a una conclusión final que ninguno de los dos desearían. Al menos como el padre no. Decidió irse a casa, sin saber muy bien que hacer.

ACTO II

Personajes en escena: Chloé y Jack

El salón estaba lleno de flores. Chloé se encontraba junto a una estantería de libros, sin saber muy bien qué libro elegir, hasta que encontró Cumbres Borrascosas. Ya lo había leído en más de una ocasión.

Chloé: Espero no terminar como los personajes de esta dramática historia… .

Jack que estaba leyendo el periódico en esos instantes, miró a su hija con la ceja levantada. Pensaba que estaba un poco chiflada porque hablaba sola. Después, tras mover la cabeza a modo de negación siguió leyendo el periódico.

Chloé: Ufff…

Chloé no dejaba de mirar su reloj. Estaba desesperada porque viniese ya su pareja Tristin. Pero no lo hacía, y eso estaba consiguiendo que se sintiese más triste que nunca. También miraba de reojo cada dos por tres las dos maletas que estaban junto a la puesta.

Se sentó en el otro sofá que había justo a una mesilla central y redonda, separada de su padre. Se dispuso a leer cuándo entonces una alarma sonó.

Jack cerró el periódico, miró su reloj.

Jack: Bien querida, es la hora.

Chloé cabizbaja asintió, se levantó del sofá y se acercó a su padre. Tanto uno como otro cogieron sus respectivas maletas y entonces, salieron por la puerta. Se marcharon de viaje y Tristin nunca más pudo ver a Chloé por una mala decisión.

Viaje photo

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Autor: Ainoa Rodríguez

Las apariencias engañan, pero otras veces lo que ves es lo que hay.Redactora multitemática y relatista en Hidden Words desde hacer más de 10 años.Si hay algo que tengo que decir sobre las palabras, es que ellas son las que me salvan diariamente.