La sombra del internado

¿De qué trata?: Alejandra ha sido una mujer que desde niña ha sufrido muchos hechos bastante terroríficos. Una historia basada en hechos reales y que fue contada como testimonio en México

Personajes: Alejandra, Rosa, Sombra

La siguiente historia está basada en una experiencia real en la ciudad de Oaxaca México. Cuenta de una niña llamada Alejandra, que a la edad de diez años fue internada en un colegio de Oaxaca hasta que cumplió trece años. El ambiente era muy rígido, serio casi como militarizado y el colegio estaba rodeado por muchas matas y un viejo camino de tren. Lo primero que notó Alejandra al llegar al colegio, era una sombra que parecía ser más oscura que la noche.

Veía un hombre aproximadamente de dos metros y siempre estaba en la esquina del baño. Siempre aparecía cuando empezaba a oscurecer, solo Alejandra lo veía ya que las demás compañeras no notaban nada raro.

Por las noches eran tantas las ganas de ir al baño que Alejandra prefería aguantarse las ganas y terminaba orinando la ropa, la cama y hasta las cobijas olían mal. Con el pasar de los meses el colchón empezó a podrirse, la directora que se llamaba Rosa se dio cuenta, llamándole la atención en frente de todos las compañeras, todas empezaron a burlarse y reírse de ella.

Después de confesarle a la directora Rosa lo que realmente veía en las noches, divulgó que Alejandra en realidad era sonámbula para despistar a las niñas del colegio. Todas ya le tenían miedo a la pequeña, ninguna niña se metía con ella. Fue una situación donde ya ella no tenía amigas, haciéndose cada vez más solitaria.

Con el pasar del tiempo, descubrió que otra niña veía la sombra como ella y se ofreció acompañarla al baño cada vez que tenían miedo, sin aguantarse tanto tiempo las ganas de orinar.

Así transcurrieron los primeros tres años, hasta que en las vacaciones Alejandra visitó a su abuela y le contó toda la experiencia que había pasado. La abuela le dijo que tal vez era un chaneque, que se la pasaba molestando las niñas de su edad porque estaba enamorado de ellas.

Le recomendó que si lo veía otra vez y le decía que lo siguiera fuera solo con la intención de llevársela, que lo primera cosa que tenía que hacer fuera rezar. En el siguiente año a Alejandra le tocó otro dormitorio y pensó que ya la sombra no la seguiría, pero se dio cuenta que cuando iba al baño ahí estaba.

Ya la joven se armaba de valentía y no le hacía caso, hasta que un día en la madrugada la despertó una voz, parecía más un susurro. La empezaba a llamar por su nombre, Alejandra pensaba que era una de las niñas pero se dio cuenta que alrededor de ella todas estaban dormidas.

Esa voz que la llamaba provenía del baño, Alejandra caminó asustada hacia su litera tapándose de pies a cabeza. Un día la directora del internado organizó con unas niñas, encerrar a Alejandra en el baño y así fue. La pequeña se asustó mucho, porque ahí veía la sombra, pero se daba cuenta que en realidad no le hacía daño.

Empezó a gritar que la sacaran de ahí y después de varios minutos la directora le abrió la puerta. A partir de ese día Alejandra no volvió a sentir más miedo, enfrentado todas las noches con mucho coraje y valentía. Así pasaron los años y ya Alejandra se había convertido en toda una mujer estudiosa, no necesitaba nunca aprenderse las cosas de memoria, ella siempre prestaba mucha atención las clases y al regresar de la universidad se encerraba en su cuarto a repasar hasta la madrugada.

Al finalizar la universidad ya Alejandra se había convertido en una profesional, se casó y pasó muchos años hasta que se divorció. Desde entonces ella sentía una grande inestabilidad emocional y no sabía qué hacer con su vida, se volvió a enamorar de otro chico y con el pasar de los meses se dio cuenta que se había embarazado. Ella no lo pensó mucho y quiso interrumpir su embarazo, pero esa noche acostada en su cama apareció otra vez la misma sombra que no había visto por años.

Ahí estaba en frente de ella parado con un rastrillo en las manos, se encaminó hacia ella y le pasó ese rastrillo por el vientre. Ella se quedó privada y no sabía qué hacer, serró los ojos y los abrió otra vez, pero esta ya la sombra había desaparecido.

Pasaron algunos meses y Alejandra estaba pasando por otro mal momento, se había enfermado de la vesícula y tuvo que ir al hospital de emergencia. Esa noche fue muy larga para ella, antes de dormir empezó a sentir mucho frio y  trataba de abrigarse con dos sabanas.

Pero no le daban calor hasta que se quedó dormida con  las manos heladas, ella pensaba que se iba a morir hasta que logró dormir rezando. En el sueño que tuvo esa noche todo parecía como real, se encontraba ella en una selva  verde, caminaba por el luminoso bosque hasta que encontró una cabaña.

Al entrar podía ver con claridad un niño en la cama con una carita muy angelical de al rededor cinco años y al lado estaba un hombre. En el sueño le decía que estaba cuidado el niño y aun no era hora de que Alejandra estuviera con ellos. Ella se despertó de ese sueño muy pensativa, ese niño le parecía familiar y hasta sentía que podía ser de ella.

La operación salió excelente y ya Alejandra había vuelto a su vida normal. Volvió a empezar su rutina pero esta vez, no quería vivir sola y regresó donde sus padres. Un día ella estaba sentada en el porche de su casa con el teléfono en las manos, estaba hablando con  su amiga.

Cuando de repente escucha a alguien que le sibila, ella pensaba que era su hermano haciéndola una broma, pero se dio cuenta que él estaba dentro de la casa. La sombra era alta como unos dos metros y le parecía ver la figura de un chico adolescente como de dieciséis años.

Alejandra calculó el momento que salió embarazada, el niño que abortó ya hubiese tenido dieciséis años. Desde ese momento investigó las sombras y se encontró que habían muchos tipos desde las malas, hasta buenas y ella sentía que la sombra que la había acompañado toda la vida, siempre había sido una sombra buena que nunca la llegó a lastimarla.

sombra photo

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Autor: Marco

Marco Chavez, Nacido en Venezuela el día de los muertos en 1994. Apasionado por la escritura, la creación de contenido original y ejecución de ideas Innovadoras. "La marca es el perfume que usas y tu reputación el olor que dejas"