Otros Relatos España

Mi ilusión de jugar a ver lo que no veo

Personajes: Tina y Sally (Amigas de la protagonista). Amy (nombre de la narradora y protagonista)

Recuerdo el día en el que me di cuenta de que yo era como una clase de antena de televisión, una especie de receptora, quizá eso a lo que llaman médium.

Mis dos amigas y yo no teníamos nada que hacer un Domingo de Mayo, nos deprimía la posible idea de que al día siguiente teníamos que ir a clase y que pasasen las horas de manera tan rápida que no conseguíamos ser capaces de aprovechar dichos instantes. Resoplábamos todo el tiempo hasta que Tina comenzó a deletrear el abecedario, por esa inapetencia que se podía palpar en el ambiente. Fue entonces cuándo una chispa quemó mi desgana para que así naciese la voluntad de una posible, seguramente, absurda idea.

– ¿Conocéis el juego de la ouija? – Las palabras brotaron de mi boca como si estuviese contando todos los regalos nuevos que me habían hecho por Navidad.
– Sí, ajá – Todas se acercaron hasta estar frente a mí. Mi curiosidad mezquina era como un virus de alto contagio.
– ¿Por qué no jugamos? – Esa ilusión en mi voz ahí estaba otra vez, influenciando a todas mis amigas para jugar a ese juego que por boca de casi todo el mundo, no es recomendable jugar.
– ¡Sí! Seguro que será muy divertido -. Decía Sally a la vez que daba pequeños saltos sentada sobre mi cama.
– No sé si será buena idea… -. Lía creo que era la más sensata de la sala, desde luego. Y ojalá le hubiese hecho caso en su momento. Pero no, lo único que hice fue destapar a mi niña interior para que saliese a jugar.
Cogí un papel mas un bolígrafo que tenía guardado en un cajón. Coloqué el papel encima de la tabla y comencé a escribir:
A, B, C… – Decía todas las letras del abecedario mientras las escribía. Mis dos queridas amigas sólo se limitaban a mirarme. Una por un lado algo asustada y la otra parecía estar emocionada de no tener que aburrirse las próximas horas.

Ahí la teníamos. Nuestra ouija en un cutre papel, del bolsillo saqué unos diez euros y coloqué un vaso de plástico en su centro; muy cutre todo.

Lo que pasó a continuación es que comenzamos a hacer preguntas un tanto tópicas: »Que si tendré novio, cuándo me casaré, qué seré de mayor…». Y por alguna razón, el vaso sí se llegaba a mover. Pasó además algo muy gracioso porque, hasta uno de los espíritus llegó a decir que estaba enamorado de mí.

Pude haber pensado que mis amigas me estaban gastando una broma después de todo, o puede que ellas lo pensasen de mí, pero en el fondo yo sabía que no era así. Lo sabía con certeza porque todas las frases que estaban siendo procesadas en esa hoja que simulaba ser un tablero de la ouija, primero llegaban a transmitirse en forma de voces dentro de mi cabeza, en idiomas distintos que de algún modo yo sabía traducir.

Después de ese Domingo que se tornó tan dispuesto a divertirnos, continuábamos con las sesiones. Parecíamos estar enganchadas a ese papel arrugado y… con el tiempo, mucho más tiempo ese papel ya no me hacía tanta falta. Sólo con tocar nuestras manos conseguíamos que la energía llegase a nosotras y a ese vaso de plástico hasta lograr moverse. Era algo normal para nosotras, sí. Y también aprendimos a ignorar algunas frases de esos espíritus que nos decían »No deberíais de estar aquí, sólo sois unas niñas».

Esa indiferencia pasó a atacar nuestra relación de amistad, porque cuándo decidimos de no volver a tocar más la ouija, de algún modo nuestros caminos se difurcaron y yo… seguí descubriendo desde entonces que no era tan normal como ellas. Ellas enterraron nuestros recuerdos cada vez que mencionaba el juego, pero yo no, yo sabía que podía hacer mucho a través de ese juego para ayudarles.

Nuestro puntaje de los lectores
Calificación: 3 (1 Votos)

Deja tu voto para que el autor sepa cuánto te gustó:

Acerca del autor

Ainoa Rodríguez

Las apariencias engañan, pero otras veces lo que ves es lo que hay.

Redactora multitemática y relatista en Hidden Words desde hacer más de 10 años.

Si hay algo que tengo que decir sobre las palabras, es que ellas son las que me salvan diariamente.

DESCARGA GRATIS 20 RELATOS CORTOS

CLIC para Descargar Relatos Cortos GRATIS

Autores con más Publicaciones

avatar for Gregoric Pacheco OliverosGregoric Pacheco Oliveros (75)

Desde muy joven me gusto la idea de escribir pero desconocía como empezar, el mejor recurso que encontré fue la lectura y de ahí nació mi pasión, hoy día escribo y me dejo atrapar por la historia.

Me encuentro trabajando en varias historia del genero que me encanta, ficción y poco a poco construyo un universo que espero sea tan solido como los conocido hoy en día.

avatar for MarcoMarco (60)

Marco Chavez, Nacido en Venezuela el día de los muertos en 1994. Apasionado por la escritura, la creación de contenido original y ejecución de ideas Innovadoras.
"La marca es el perfume que usas y tu reputación el olor que dejas"

avatar for Grecia MorilloGrecia Morillo (60)

Amante de la buena lectura y escritura, siempre tratando de generar el mejor contenido para el disfrute de cada lector.

avatar for TomásTomás (16)

Introspectivo, idealista y conceptual.
Estudio Antropología, para poder entender lo que somos, y como somos.

avatar for Alicia DebcieAlicia Debcie (7)

Soy amante de la literatura y escribir es, más que un hobbie, una pasión que hasta hace poco estaba contenida. Sin embargo, decidí compartir con ustedes este trozo de mí. Espero que cada relato les guste y me lo dejen saber a través de un comentario.

Comentarios recientes