El pájaro de oro

¿De qué trata?: Las manzanas de oro que pertenecen al Rey están siendo robadas ´durante la noche, el rey ordena a sus hijos a custodiar el jardín para encontrar al culpable, pero el pájaro de oro es muy rápido para que cualquiera lo agarre.

Personajes: El Rey, Los tres hijos, El zorro, la princesa, Los tres reyes de los otros reinos.

Erase un reino muy lejano donde un caudaloso rey vivía en un castillo con sus tres hijos, donde resguardaba muy celoso su jardín en el cual tenia un gran árbol que daba como frutos manzanas de oro las cuales contaba cada día.

Pero el rey se percato que faltaban manzanas, así que ordeno a sus hijos  hacer vigilia para encontrar al ladrón.

El hijo mayor del rey se dispuso a vigilar el tan preciado jardín de su padre pero llegada la media noche el sueño logro dominarle, al siguiente día le correspondería al segundo hermano, quien corrió con la misma suerte.

El rey nunca deposito su confianza en su hijo menor pero le encargo la tarea de dar con el ladro de las manzanas de oro, cuando la noche llego el joven se encontraba cansado pero resistió, a llegar la media noche el canto de un ave lo alerto.

Vio como ese hermoso pájaro se poso sobre el árbol y tomo una manzana, el chico tomo su arco y disparo, no pudo darle al animal pero si rozarle, una pluma cayo del animal la cual era de oro puro.

El rey junto a su consejo decidieron que la pluma valía tanto como el mismísimo reino, así que envió a su hijo mayor a encontrar el pájaro de oro.

El hijo mayor del rey partió en la misión, llegando al bosque algo le sorprendió, un zorro; tomo su arma y le apunto.

— ¡No me mates príncipe!, se lo que buscas y puedo ayudarte, el ave que tu padre desea se encuentra cerca de aquí, solo debes ir por este camino, encontraras dos posadas, una con mucho brillo y lujos, mientras que la otra es muy sencilla no digna de un príncipe pero hospede se ahí — Aconsejo el zorro.

— ¡No tengo porque seguir ordenes de una bestia como tu! — Disparo el príncipe sin acertarle al animal.

Continuo su camino y llego a al lugar donde se encontraban las dos posadas, una muy colorida, con mucha música, habían muchas personas felices en el lugar, en cambio la otra era sombría, sin ningún tipo de lujo.

— No tengo porque quedarme en un lugar tan pobre — Dijo el príncipe antes de entrar a la posada mas colorida.

El rey se impacientaba porque su hijo no regresaba por eso decidió enviar a su otro hijo.

El joven se topo con el zorro el cual le dio el mismo consejo que a su hermano mayor, al igual que su hermano ignoro por completo al zorro, cuando llego al pueblo desde la gran posada fue llamado por su hermano así dejando su misión a un lado.

Ninguno de los hijos del rey regreso, este se impacientaba cada vez más, su hijo menor siempre le pedía que le dejase ir pero su padre se negaba al creerlo incapaz, ya que como sus hermanos nunca regresaron temía por que este tampoco lo hiciera, pero fue tanto el insistir que su padre le concedió el deseo de ir en búsqueda del pájaro de oro.

En su camino se topo con el zorro, quien le pidió que no lo matase.

— No tengo interés en matarte zorro, puedes seguir tu camino en paz — Dijo el príncipe

— Eres muy bueno y benevolente mi señor, por eso le ayudare en su tarea de encontrar al pájaro de oro, pero debe hacer lo que le indico exactamente, no se aloje en la posada grande, sino en la posada humilde, hágalo sin preguntar — Dijo el zorro indicándole al príncipe que subiera a su lomo.

Rápidamente llegaron al pueblo y el príncipe se hospedo en la posada sencilla.

— Espero hallas dormido bien mi príncipe, para encontrar al pájaro de oro debes seguir mi consejo al pie de la letra, ve siempre en linea recta, llegaras al palacio donde hay varios soldados dormidos, pasa a través de ellos, no te preocupes no despertara, una vez dentro del palacio buscaras en las diferentes habitaciones hasta encontrar el cuarto donde esta el ave, encerrada en una jaula de madera, a su lado esta una jaula dorada que es solo esta de adorno, no cambies el ave de jaula o la pasaras mal — Explico el zorra.

El joven llego hasta el cuarto donde se encontraba el ave, debajo de la jaula se encontraban las manzanas de oro robadas del jardín de su padre.

— Esta hermosa ave luciría mejor si estuviera en aquella jaula y no en esta tan fea — Dijo el príncipe cambiando de lugar al ave, pero esta comenzó a cantar muy fuerte y los guardias despertaron, apresaron al príncipe y lo enviaron al calabozo.

El rey de ese lugar junto a su corte llegaron a un acuerdo, si el príncipe traía al caballo de oro estos le entregarían al pájaro de oro.

— Te dije muy bien lo que tenias que hacer, pero te ayudare, eres una buena persona, el caballo de oro se encuentra en unos establos cerca de aquí, pero a la hora de ensillar lo no uses la silla de oro, usa la sencilla, hazme caso o al pasaras mal — Aconsejo el zorro, indicándole que se subiera a su lomo.

El chico llego al establo donde se encontraba el hermoso animal.

— Es una pena que un animal tan hermoso sea ensillado con esto, el debe tener algo a su altura — Dijo el príncipe ensillando al caballo con al silla de oro.

El caballo de oro comenzó a inquietarse y los ruidos alertaron a los guardias quienes aprisionaron al príncipe, el rey de este lugar ofreció perdonarle la vida al joven si traía consigo a la princesa del castillo de oro,  a cambio le daría el caballo.

— No me hiciste caso tampoco esta vez, pero te ayudare porque me das lastima, te llevare al castillo de oro, cuando llegue la media noche debes saltar sobre la princesa la cual se dirige al baño a esa hora, debes besarle en la boca y decirle que deben partir, pero por mas que la princesa te lo pida no dejes que se despida de sus padres — Aconsejo el zorro indicándole que se subiera a su lomo.

Todo paso como lo había dicho el zorro, a la media noche el príncipe salto sobre la joven y le robo un beso, le dijo que debían partir en este momento. Ella rogó por ver  a sus padres una ultima vez, el príncipe no pudo negarse.

La princesa no había llegado a despertar a su padre cuando los guardias ya habían aprisionado al joven.

El rey le ofreció la mano de su hija en matrimonio si cumplía con una tarea, eliminar la montaña que tapaba su vista, debía cumplir con esta tarea en menos de 7 días.

El príncipe trabajo durante 6 días, pero su esfuerzo no sirvo de nada, a penas si se notaba. La desesperación se apodero de el.

— Mi príncipe, no debería ayudarlo ya que no ha cumplido con nada de lo que le he dicho, pero me da lastima así que lo ayudare, vaya a dormir que yo moveré la montaña por usted — Dijo el zorro.

Al día siguiente el rey quedo impresionado al no encontrar la montaña, le dio la mano de su hija en matrimonio al príncipe, los tres abandonaron el lugar en dirección a ver al rey.

— Tienes la princesa, al tenerla podrás tener también el caballo de oro — Dijo la zorra.

— ¿Como puedo hacer eso? — Pregunto el joven príncipe.

— Tu debes de llevar a la princesa, el rey esta feliz, al tomar el caballo despídete con la mano de todos, deja de ultima  la princesa, en ese justo momento debes montarla en el caballo y huir, nadie te alcanzara ya que el caballo es tan rápido como el viento — Aconsejo el zorro.

Así hizo el príncipe, todos celebrando la llegada de la princesa, en un pequeño descuido tomo a la doncella y huyeron de ahí.

— joven príncipe ahora tenemos que conquistar el pájaro de oro, debes dejar a la princesa  mi cuidado, tu ve con el corcel hasta el palacio, te recibirán con una gran fiesta, cuando te entreguen el ave debes de galopar rápidamente hacia donde estamos nosotros — Aconsejo la zorra.

Tal cual ocurrió, el príncipe tenia en sus manos a la princesa del castillo de oro, al caballo de oro y al pájaro de oro.

— Bueno mi príncipe debo pedirle un favor en recompensa a la ayuda que he ofrecido, cuando lleguemos al bosque os pido que me mates de un tiro, y cortes mi cabeza y patas — Dijo el zorro.

— No puedo hacer eso, lo siento, no me parece una verdadera muestra de gratitud — Exclamo el príncipe.

— Bueno de ser así no puedo seguir acompañándote, pero te doy dos últimos consejos, no compres carne de horca, y tampoco comas cerca de un pozo — Dijo el zorro antes de marcharse.

El príncipe se retiro junto con la princesa, al llegar al pueblo cerca de las posadas pudo ver un barullo, dos personas iban a ser colgadas, eran sus dos hermanos, quienes habían despilfarrado todo el dinero que tenían, los iban a ejecutar pro sus enormes deudas, el hermano menor se ofreció a pagar por ellos.

Una vez con sus hermanos partió al castillo de su padre, pero antes de eso los hermanos propusieron descansar cerca del pozo para comer algo y reponer energías, cuando el hermano menor se distrajo sus hermanos lo empujaron al pozo, se llevaron a la princesa y los animales.

Los hermanos llegaron al castillo donde su padre los recibió complacido, se realizo una fiesta en su honor por traer al ave, ademas de un corcel de oro y a una princesa tan hermosa que podría desposar a alguno de los dos.

Pero el ave se negó a cantar, el caballo se negó a comer, la princesa se encontraba deprimida, lloraba a cada rato, extrañaban al joven príncipe.

En el pozo yacía el príncipe aun vivo, aterrizo sobre musgo espeso, el pozo tenia años ya seco.

— Príncipe, deje que lo ayude — Dijo el zorro bajando su cola para levantar al joven — Sus hermanos lo han traicionado, pero no puede regresar al castillo con esas ropas, sus hermanos han puesto guardias que no dudaran en matarlo si se acerca —

El rey se sentía confundido, no entendía el porque de la tristeza de esas pobres criaturas.

La calma del castillo fui interrumpida por un joven en harapos, el caballo comenzó a comer, el ave a cantar, la princesa seco sus lagrimas y se arrojo a los brazos de su prometido.

El rey había entendido que su hijo menor no había muerto, que sus hermanos lo traicionaron, la princesa confeso todo a pesar de haber si amenazada de muerte.

Los hermanos mayores el príncipe fueron enjuiciados y enviados a los calabozos, el príncipe heredo todo, se caso con la princesa y vivió una vida feliz, no sin antes cumplir un favor a su amigo el zorro.

Tomo su arma y mato al zorro, después le arranco las patas y la cabeza, para sorpresa de todos el zorro era el hermano de la princesa quien era victima de un hechizo. Una vez roto este pudo regresar con su familia y compartir con su hermana nuevamente donde fueron felices para siempre.

 

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Moraleja/Conclusión: Nos enseña a nunca juzgar un libro por su portada, las personas siempre tienen mas que ofrecer.

Autor: Gregoric Pacheco Oliveros

Desde muy joven me gusto la idea de escribir pero desconocía como empezar, el mejor recurso que encontré fue la lectura y de ahí nació mi pasión, hoy día escribo y me dejo atrapar por la historia.

Me encuentro trabajando en varias historia del genero que me encanta, ficción y poco a poco construyo un universo que espero sea tan solido como los conocido hoy en día.