Había una vez, una hormiga llamada Teresa, ella ya se encontraba muy cansada por todo el trabajo que realizaba día a día. Un día cuando el cansancio llegó al límite dijo ¡basta, esta vida no es para mí! Hasta aquí llegué, con mucho entusiasmo y decisión, pues su mente se había centrado en dejar sus penurias de lado. “Desde que nací he trabajado, no he sabido lo que es un día de descanso, todo el tiempo es trabajo y más trabajo, pero ya...
Categoría -Fábulas Infantiles
Una fábula, es una historia pequeña que se caracteriza por estar ligada a una moraleja o lección. Cada una nos enseña buenos valores y nos da motivos para conducirnos con honestidad y bondad. Sus personajes; animales por lo general, son amenos, divertidos y siempre nos invitan a pensar.
Las fábulas infantiles que podrás encontrar en esta sección, incluyen pequeñas historias de autores tan célebres como Esopo, Samaniego y Jean de la Fontaine. Algunas de ellas, como «La cigarra y la hormiga», «La tortuga y la liebre» o «La gallina de los huevos de oro», son tan sabias y tan famosas, que han logrado trascender a través del tiempo. Y seguramente disfrutarás leerlas una y otra vez.
Así mismo, hay que decir que a pesar de estar pensadas para niños, son una maravillosa lectura para los adultos que amen las historias llenas de sabiduría y reflexión.
¡Esperamos que te gusten nuestras fábulas infantiles!
En lo más profundo de la sabana, habitaba una leona muy hermosa y feroz, que todos los días salía a cazar sin compasión. Ella no se contentaba con los antílopes y cebras que salían a pastar por montones en las praderas. Lo que más le gustaba, era devorar cachorros. Pequeños animalitos de distintas especies que habitaban cerca de ella; no le importaba si se trataba de monos, jabalíes, hienas o hasta pajarillos. Para ella, no había carne más...
Había una vez, una princesa hermosa que se encontraba prisionera en un escondite secreto, pero esta vez no era por un dragón sino por un pequeño ratón que la tenía consigo y que se caracterizaba por ser un ratón muy fuerte, por lo que resultaba difícil que Hijana, la princesa, pudiese salir sin ayuda. Cuando el rey se enteró de lo ocurrido que su princesa estaba en manos de un maleante, secuestrada, llamó a todos los sabios que vivían cerca de...
Érase una vez, un joven que se dedicaba al pastoreo de ovejas pero a la vez le gustaba mucho divertirse a costa de los demás ¿Cómo? Realizando bromas pesadas a todo el que se consiguiera en su frente. Su objetivo siempre era reírse de los demás todo lo que pudiera, pues para él ese era su entretenimiento diario. Un buen día, después de salir del rebaño de sus ovejas estaba pensando en qué podía hacer para divertirse y se le ocurrió lo que para...
Había una vez un viejo lirón que era muy tacaño. Siempre estaba viendo la manera de no gastar, a pesar de que nada le faltaba como para que se comportara de esa manera. No le gustaba ayudar a sus vecinos y mucho menos donar su dinero para obras de caridad. Escatimaba con la comida y todo el tiempo se estaba quejando de que la vida era muy cara. Al contrario que él, la familia de topos que vivía bajo tierra era muy gentil y generosa. Siempre...
Aladino Había una vez una viuda, la cual vivía con su hijo llamado Aladino. Un buen día, llegó a su casa un extranjero que parecía muy misterioso, llamó a Aladino y le dijo: “Necesito que me hagas un favor muy pequeño y como recompensa te dará una moneda de plata”. Dado a que Aladino y su madre eran muy pobres, él aceptó sin mediar ninguna duda de aquel hombre, pues él solo pensó que con esta moneda podría cambiar sus vidas. ¿Qué tengo que...
Había una vez, el gallo Quirico se dirigía a la boda de su tío Perico, pero durante el trayecto se consiguió un pequeño gusano en un pozo de agua de calle y le preguntó el gusano ¿Hacia dónde te diriges gallo quirico? -Voy a la boda de mi tío, el gran Perico, respondió con amabilidad el gallo. ¿Y no puedo ir contigo? –Está bien, te llevará en la parte de adentro y fue como el gallo se tragó el gusano sin importar que se ensuciara el pico. ...
Hubo una vez una estrella de mar muy hermosa, que despertaba gran admiración en el océano. Su forma perfecta, el rojo intenso de su cuerpo y su apariencia única, hacía que muchos peces, moluscos y corales, la observaran llenos de embeleso. —Es la estrella de mar más bonita que hay en todas las aguas —decían entre ellos. Y realmente era cierto, pues nada se podía comparar a aquella criatura tan linda. Sin embargo, para ella eso no era suficiente...
Érase una vez, un rey que tenía una hija de lo más hermosa dentro de su pueblo. Él ordenó que le presentaran 3 pretendientes y el más apuesto sería el que pediría su mano, pero vio que los tres estaban bien para ella, entonces dejaría que ella decidiera. La niña entonces al verlos, contestó que quería a los 3 -Pero hija, dijo el rey, eso no puede ser -Si puede ser y yo ahora estoy eligiendo a los 3, padre. -piensa con la cabeza mujer, le dijo el...
“Yo soy el mono titiritero, soy el más inteligente del mundo entero. Mis volteretas son un vaivén y con el rabo cuento hasta cien». Esta era la canción que se escuchaba cada día en la orilla del mar, en el terreno de monolandia, donde practicaba cada uno de sus saltos, sus vueltas y también sus cabriolas. Sin embargo, durante una mañana se escucharon una serie de aplausos que acompañaron el fin de la canción del mono titiritero. ¿Y ahora bien...

